LO QUE MÁS LE CUESTA AL SER
HUMANO ES LO QUE LLEVA EN SÍ MISMO LA SOLUCIÓN, PUES HAY QUE ESFORZARSE,
TRABAJAR Y ARRIESGAR. TEMEMOS A LAS ADVERSIDADES, A LAS CRISIS, A LOS CAMBIOS,
PERO SIN ELLOS NO HABRÍA CRECIMIENTO, CREATIVIDAD NI AVANCE SOCIAL, NI
PERSONAL.
Para todo esto rescatamos
una palabra que apenas era conocida y que está en pleno vigor hoy en día se
trata de LA PALABRA RESILENCIA.
Se define como la capacidad
para afrontar la adversidad. Es algo así como la ductilidad de un mineral, o
cualquier otra sustancia, para romperse o adaptarse.
El término “resilencia”
viene de la palabra resilio, que significa “rebotar”, en el sentido de
coger impulso ante una caída.
Es una capacidad que se
aprende, no es necesariamente innata y que depende de la actitud, de la
voluntad, de la creencia en uno mismo y sus posibilidades, del afán de no
ahogarse en los problemas.
El verdadero caos en la vida
las personas, viene en numerosas ocasiones dado por la pereza que les asiste
para encontrar soluciones. Es más fácil dejarse llevar tobogán abajo.
Gran parte del éxito en
nuestra relación con la adversidad es LA “ACEPTACIÓN”, EN PRIMER LUGAR, DE LO
INEVITABLE. A veces esto lleva un tiempo. Otorguémonos ese espacio temporal.
Será necesario para recomponer el mapa de nuestra mente y nuestra alma.
REVISEMOS “NUESTRO DIÁLOGO
MENTAL”, en él hay muchas trampas en las que caemos muy fácilmente. ¿Nos
engañamos, nos perdonamos con demasiada facilidad y también nos culpamos con demasiada
rapidez?
Hagamos una revisión de este
continuo dialogo con la mente.
Paremos a descansar. LAS
ADVERSIDADES SON TRAUMÁTICAS Y REQUIEREN UNA PARADA. Tomemos aliento.
Separémonos de ellas. Observémoslas sin implicarnos (aunque nos impliquen);
pensemos que le han sucedido a otra persona y decidamos qué actitud tomaríamos
en ese caso.
Salgamos a dialogar con
ellas desde una actitud constructiva. ¿Qué me enseña el dolor que estoy
pasando? ¿Para qué me sucede? ¿Qué tengo que aprender de esta experiencia? ¿Cómo
debe ser el siguiente paso?
Debemos poner mucha atención
al paso que está por dar, y que será el primero de una nueva situación, debemos
encontrarnos con nuestra fortaleza interior y recomponernos junto a otras personas
de valor que sean significativas para nosotros.
LA VERDADERA CRISIS ES LA
CRISIS DE LA DISOLUCIÓN DE NOSOTROS MISMOS EN LO QUE DUELE. NO ES MOMENTO DE
PERDERNOS, SINO DE ENCONTRARNOS DENTRO.
Todo está en nosotros.
Fuera, eso que llamamos realidad no es más que los pensamientos y los juicios
que hemos construido dentro.
NO HAY CRISIS INSERVIBLES. NO
HAY ADVERSIDAD QUE NO SEA UNA MAESTRA.
LA REALIDAD EMPIEZA Y
TERMINA CON CADA UNO. TODO DEPENDE DE LA ACTITUD CON QUE ENFRENTEMOS LAS
SITUACIONES ADVERSAS.
REFLEXIÓN FINAL
EL ODIO
HAY QUE COMPENSARLO CON AMOR, SI SE COMPENSA CON ODIO, SIEMPRE QUEDA ODIO
SOBRANTE, POR ESO LOS SABIOS NO RECHAZAN AL CULPABLE, NO LE ACUSAN, NO LE
JUZGAN, DEJAN SIMPLEMENTE QUE EL AMOR ACTÚE.
ANTES DE VENIR AL MUNDO TÚ YA EXISTÍAS. QUE NO TE IMPORTE LO QUE HAYAS
APRENDIDO EN LA ESCUELA O EN LOS LIBROS. ESCÚCHAME BIEN… TÚ YA EXISTÍAS.
Y
ERAS ALGO MÁS QUE UN PENSAMIENTO EN LA MENTE DE TUS PADRES. YA ERAS TÚ. ANTES
DE QUE TUS PADRES TE CONCIBIERAN, ANTES DE QUE TU CUERPO SE EMPEZARA A FORMAR…
TÚ YA ERAS.
Pero
al nacer empezaste un entrenamiento. Te entrenaron para ser otro ser humano
similar a los que ya vivían en la Tierra. Te programaron para que pensaras y
actuaras como todos los demás.
Por
eso perdiste muchas cosas de tus recuerdos. Por eso dormiste todo aquello que
no necesitabas en esta vida.
Mandaste
al archivo de lo que no usas, al desván del olvido, todos los recuerdos que tenían
que ver con tu existencia espiritual. Poco a poco te fuiste identificando con
el personaje que tus padres crearon para ti.
En
la gran trama de la vida, tú llegaste para ser un personaje dentro del libreto
de tus padres. Tú llegaste como parte de la obra de teatro que tus padres
estaban escribiendo para ellos y tomaste el lugar de un personaje que ellos te
asignaron.
O
tal vez, tus padres no te recibieron y se marcharon pronto y creciste bajo el
cuidado de alguien más. No importa, tú llegaste y empezaste a actuar. Para eso
te entrenaron. Y eso lo aprendiste muy bien. TAN BIEN, QUE TE OLVIDASTE QUE TÚ
ERAS UN ACTOR, NO UN PERSONAJE.
Un
actor puede tomar varios papeles en su vida. Puede decidir si le gusta tal o
cual personaje, puede escoger en qué obra actuar.
Pero
un personaje está encadenado de por vida a la obra para la cual fue
creado.
En
el mundo hay muchas obras presentándose. De hecho, la vida es un gran teatro,
con múltiples escenarios. Cada ser humano está siguiendo su propia obra. Pero
no tiene opciones… porque se cree personaje. No se da cuenta que es un actor. Y
esto es un lastre, un freno en su evolución.
Hace
mucho, mucho tiempo. Cuando tú eras pequeño o pequeña, alguien te escogió un
nombre. Te lo pusieron como etiqueta. Nadie te preguntó si te gustaba, sólo te
lo escogieron. Y desde ese entonces, alguien más empezó a delinear tu futuro,
decidieron qué serías de grande, cómo sería tu personaje.
Y
así te educaron… sembrando semillas de ese futuro que ellos decidieron para ti.
Y nunca te preguntaron. Y aunque lo hubieran hecho… no hubieras podido
contestar nada.
POR
ESO AHORA VIVES UNA VIDA EN LA QUE MUCHAS VECES TE SIENTES AJENO, SIENTES QUE
NO ES LA TUYA Y DESEAS UN CAMBIO. UNA LIBERTAD QUE NO HAS DISFRUTADO.
Por
eso a partir de ahora, no olvides que Tú eres un actor o actriz. Y Tienes la
libertad de cambiar al personaje. Tienes la libertad de cambiar la trama
de tu obra de teatro. E incluso tienes la libertad de cambiar la obra.
Esta
reflexión te ayudará a hacerlo si esa es tu voluntad, si decides seguir
interpretando el papel que ya has tomado, está bien.
Esa es tu libertad pero entiende que eres un actor no un personaje.
INTERPRETA
EL PAPEL QUE DESEES, PERO HAZLO CON LA LIBERTAD DEL ACTOR QUE BUSCA DESEMPEÑAR
EL MEJOR PAPEL DE SU VIDA.
ACTÚA
COMO SI FUERAS A GANAR EL PREMIO A LA MEJOR OBRA… Y NUNCA… NUNCA… PERMITAS QUE
EL ROL QUE HAS ESCOGIDO ESCLAVICE TU CAMINAR POR LA VIDA.
ES
EL ACTOR EL QUE ESCOGE AL PERSONAJE, NO AL REVÉS.
REFLEXIÓN FINAL
**NO
ES SABIDURÍA EL OÍR LAS COSAS Y QUE TU LAS REPITAS, ESO ES LO QUE EL ECO
HACE.DEBES EXPERIMENTAR Y COMPROBAR LAS COSAS POR TI MISMO, PERO SI NO TIENES
MÁS PRUEBAS DE TU AFIRMACIÓN QUE LA
DE LOS ESCRITOS Y LA OPINIÓN DE LOS SABIOS ENTONCES " NO SABES NI
CONOCES " SIMPLEMENTE CREES LO QUE OTROS DICEN**
LAS
PUERTAS DE ENTRADA Y DE SALIDA NO DESCANSAN. EL TRÁFICO ES INCESANTE. INTENSO.
MILES DE ALMAS LLEGAN A LA TIERRA A CADA INSTANTE PARA VIVIR UNA EXPERIENCIA
FÍSICA. OTRAS TANTAS SE VAN CON SUS LECCIONES APRENDIDAS.
TODAVÍA
NO PARTÍ, POR ESO QUIERO HACER UN ALTO EN MI CAMINO Y HABLARTE A TI,
INIGUALABLE SER, QUE ACABAS DE LLEGAR CON TU INMACULADO TRAJE DE INOCENCIA A
DISFRUTAR DEL JUEGO DE LA VIDA. SÉ QUE ME ESTÁS ESCUCHANDO. AGRADEZCO LA
BELLEZA DE TU SILENCIO.
Antes que nada, quiero darte
las gracias por venir. Tu presencia alimenta la esperanza de que el cambio es
posible. Siento tu vibración cristalina. Los latidos de tu tierno corazón no
mienten, una nueva realidad se está gestando. Ruego porque nuestras sofocantes
estructuras sociales no marchiten tus sueños y seamos capaces de ayudarte a
volar para que nos transportes hacia una dimensión más pura, en donde la
humanidad, toda, celebre y honre la vida.
Sé que, si te ayudo,
contándote parte de la trama del juego de la vida, también me estoy ayudando
porque tú y yo somos uno, aunque el velo de la ilusión intente hacernos creer
lo contrario.
El juego consiste en
recuperar la inocencia y conectar con nuestra esencia interior para seguir
evolucionando. Ahora te parece sencillo, sin embargo, a medida que pasen los
días, la sociedad se encargará de adormecerse para que seas funcional a sus
intereses y creas que lo real es lo que sucede fuera. No te rías. Lo digo en
serio. La gran mayoría cree que únicamente lo exterior importa, y como le temen
a la muerte porque desconocen que es un proceso de cambio, prefieren ignorarla
y hacerse cuenta que vivirán para siempre. Te mirarán raro si les preguntas por
qué no aprovechan la vida, siendo el juego tan breve. Vivir 90 años implica
jugar sólo 32.850 días. Demasiado poco para desaprovecharlo, ¿no?
QUIERO
PEDIRTE QUE, PASE LO QUE PASE, NO TRAICIONES TU MISIÓN DE VIDA. LAS PRUEBAS
ESTÁN DISPUESTAS PARA AYUDARTE A CRECER. DAR PASOS EN EL VACÍO, SIGUIENDO LOS
DICTADOS DE TU CORAZÓN, TE AYUDARÁ A FORTALECER LA CONFIANZA EN TI. SIEMPRE QUE
PUEDAS OPTA POR EL CONOCIMIENTO VIVENCIAL. EL CONOCIMIENTO INTELECTUAL ES
LIMITADO, SIRVE COMO MARCO DE REFERENCIA PRO NO TE TRANSFORMA.
Ábrete a las vivencias, son
maestras multidimensionales que te darán las claves para que recorras tu camino
sabiamente.
Aunque te cueste, siempre da
lo mejor de ti sin esperar recompensas, porque no todos piensan igual. No
descuides tus dones. Potencia tus talentos. Tu singularidad le aportará a la
vida un caudal de inigualable belleza si pones conciencia en tus actos y eres
fiel a tu guía interna.
NUNCA
DUDES EN HACERLE CASO A LO QUE FLUYA DESDE TU CORAZÓN, SOBRE TODO CUANDO EL
CAOS SE ADUEÑE DEL CAMPO DE JUEGO, PORQUE ESA ES TU VERDADERA BRÚJULA.
Si dejas que los deseos
programen tus días estarás corriendo detrás de ilusiones que solo conducen al
descontento. Aprende a disfrutar cada instante. Conecta con el aquí y el ahora.
El futuro es una proyección de la mente y el pasado tiene vida sólo si pones fue
energía al servicio de los recuerdos.
APROVECHA TU TIEMPO. NO
OLVIDES QUE TODO PASARÁ. NO TE AFERRES A NADA. FLUYE CON LA EXISTENCIA.
SENTIRÁS LA ESENCIA DE LA LIBERTAD ELEVÁNDOTE SOBRE LA MEDIOCRIDAD DE QUIENES
VIVEN MECÁNICAMENTE.
Nunca dejes oxidar tu capacidad
de sorprenderte. ESCUCHA A TODOS CON ATENCIÓN, PERO NO COLECCIONES VERDADES
PRESTADAS. BUSCA SIEMPRE TU PROPIA VERDAD, PARA QUE TU MENTE, CUERPO Y ESPÍRITU
SE EXPRESEN DE MANERA UNIFICADA Y NO PERMANEZCAS DIVIDIDO.
Esa división es la que hará
de tu vida un infierno. También ten presente que tus días serán opacos si dejas
que la mente sea el amo de tus acciones, porque no serás capaz de sentir.
PUEDE
QUE AHORA TE CUESTE ENTENDERLO, PERO PERDERÁS LA INOCENCIA PARA VOLVERLA A
RECUPERAR, APRENDERÁS PARA DESAPRENDER, TE LLENARÁS PARA VACIARTE. TE CAERÁS,
PERO SABRÁS LEVANTARTE CON LAS LECCIONES APRENDIDAS. MUCHOS CAMINOS AGUARDAN
TUS HUELLAS. QUIERA LA VIDA QUE LOS PADRES QUE ELEGISTE TE SEPAN GUIAR, TESEPAN RESPETAR Y TE SEPAN AMAR POR SOBRE
TODAS LAS COSAS.
ESTE
MENSAJE FINALIZA. CADA UNO SEGUIRÁ SU RUMBO. TAL VEZ NUNCA VOLVAMOS A
ENCONTRARNOS. NO IMPORTA. ESTOY AGRADECIDO DE CONTAR CON TU PRESENCIA. LA
TIERRA ACABA DE RECIBIR A OTRO HERMOSO SER QUE VIENE A TRANSFORMAR EL JUEGO DE
LA VIDA.
AHORA
MÁS QUE NUNCA NECESITAMOS TRATARNOS MEJOR, QUERERNOS MÁS.
Dice el
refranero castellano: LA CARIDAD BIEN ENTENDIDA, EMPIEZA POR UNO MISMO”
EN
NUMEROSAS OCASIONES NOS COCEMOS MUY POCO Y SI NO ES ASÍ REALMENTE PARECE QUE LO
FUESE. NO TENEMOS PREVISIÓN DE NUESTRAS REACCIONES O CONTROLAMOS, ESCASAMENTE,
LAS RESPUESTAS QUE SE DISPARAN AUTOMATIZADAS HACIA LOS DEMÁS, A QUIENES
CULPABILIZAMOS DE TODOS NUESTROS MALES.
Incluso,
en ocasiones, los malestares que establecemos con nosotros mismos nos
sorprenden asomando con toda su magnitud cuando estamos en medio de una
aparente calma.
Nos
acercamos a todo lo que nos rodea, creyendo obtener en cada ocasión migajas de
felicidad que siempre terminan tornándose efímeras y dejándonos la ansiosa
necesidad de continuar intentando conseguirla. Se nos escapa de las manos como
si se escurriese lánguida y lentamente hacia lo profundo de nuestro deseo
insatisfecho.
Probamos,
una y otra vez, las sensaciones que van unidas a lo externo y así, una y otra
vez nos demostramos también que lo de fuera siempre termina o se transforma en
otra cosa que nada tiene que ver con lo que queríamos conseguir al principio.
EL
SECRETO DE CONSEGUIR UN ESTADO EMOCIONAL QUE ATRAE LA SERENIDAD, LA ARMONÍA, LA
CALMA Y LA FELICIDAD, ESTÁ EN ACERCARNOS A NOSOTROS MISMOS, en estar cada vez
más unidos a nosotros mismos, algo que en los tiempos actuales nos cuesta
mucho, ya que por el ritmo y la velocidad con que vivimos, lo cotidianos es
alejarnos de nosotros, de nuestra esencia.
El
secreto está en saber conectar con lo que desde dentro de nuestro yo más íntimo
se nos reclama; con decidir a su favor mientras abandonamos esa huida
hacia ninguna parte que recorremos sin sentido cuando todo parece ir
mal.
ESTAR
JUNTO A NOSOTROS IMPLICA TERNURA PARA TRATARNOS, AMOR INCONDICIONAL AL
JUZGARNOS Y SOBRE TODO UNA DOSIS INMENSA DE PACIENCIA SIN LÍMITES PARA CUMPLIR,
A LARGO PLAZO, LA MISIÓN MÁS IMPORTANTE QUE TRAEMOS AL LLEGAR: APRENDER QUE LA
FELICIDAD NO SE COMPRA, NO SE BUSCA, NO SE INVENTA…SOLAMENTE SE SIENTE Y SE
REGALA Y EN ESE GRATUITO INTERCAMBIO SE ENGRANDECE Y SE MULTIPLICA.
Es
tiempo de atreverse a pasar a dentro e iniciar una charla tranquila, en el
umbral sagrado de nuestro templo, con ese yo muchas veces desconocido que mora
por detrás de las creencias, los complejos, el desconocimiento y las máscaras
que usamos a diario.
Es
tiempo de empezar a contarnos la verdad sin hacer caso a nuestros miedos,
siempre dispuestos a cubrir con su pesado manto la conciencia, impidiendo de
esa forma mostrar al exterior lo que brilla en nuestro corazón.
DEMOS
PASO A LA EMOCIÓN DE SENTIRNOS LIBRES CUANDO NOS DAMOS LA MANO A NOSOTROS
MISMOS Y SOMOS EL HOMBRO PROPIO EN EL QUE LLORAR.
SEAMOS
MÁS Y MEJORES PARA REGALARNOS A LOS DEMÁS SIN RESTRICCIONES.
DESDE
ESTE TU BLOG TE INVITO A QUE LO HAGAS. ES TODA UNA EXPERIENCIA QUE NO QUEDARÁ
SIN RECOMPENSA.
REFLEXIÓN FINAL
**Un
problema muy común que nos afecta a todos los seres humanos, es que
las personas cambiamos y generalmente nos olvidamos, de comunicar ese cambio a
los demás**
ESTA
CLARO QUE, A LAS CABEZAS DE LOS SERES HUMANOS, LES FALTA CORAZÓN Y NO SABEMOS
VALORAR EN SU JUSTA MEDIDA TODO LO QUE TENEMOS Y EL VALOR MÁS GRANDE DE CADA
SER HUMANO ES “LA VIDA”
SIEMPRE
SOLEMOS HACER LO MÁS CÓMODO. Y CUANDO SE TRATA DE REMAR CONTRA CORRIENTE, ES
FÁCIL DEJAR CAER LOS BRAZOS Y SOLTARNOS A LA DERIVA. SIN EMBARGO, SOMOS
CONSCIENTES DE LAS CONSECUENCIAS CUANDO NO LUCHAMOS.
Todo
aquello que constituye la razón de nuestros desasosiegos y malestares
interiores se vuelve con más fuerza contra nosotros es entonces cuando comenzamos
a padecer angustia, depresión y miedo, el presente se rompe en pedazos en cada situación
que vamos contra corriente y el futuro está difuso y difícil de intuir.
Sin
fuerzas, sin confianza en nosotros mismos, sin ilusión por salir del oscuro
agujero y sin algo que tire de nuestra conciencia para avanzar...comenzamos la
dolorosa tarea de nuestra muerte en vida. Es el principio del fin, dejamos de
vivir para dedicarnos a sobrevivir. ¿Hay algo peor que vivir muriendo?
¿Realmente
nada se puede hacer por despertar del letargo auto-destructivo y seguir en el
trabajo y el esfuerzo de ser un poco mejores cada día?
SE
PUEDEN HACER MUCHAS COSAS, PERO SOLO UNA DE ELLAS ES LA MÁS IMPORTANTE,
“QUERER” “QUERER SALIR”, así de simple basta con querer. Todos lo sabemos qué
querer es poder y que hace más el que quiere, que el que puede.
Estamos
siempre dispuestos para la pena, la insatisfacción y la queja. Es algo que de
forma muy sencilla pasa adelante de la puerta que abrimos y se instala
para quedarse en nuestro corazón como si lo hubiésemos estado esperándolo todo
el tiempo. ¿Por qué no hacemos lo mismo con la alegría, la esperanza, la
confianza o el valor para salir de la oscuridad interior?
Hay que
comenzar por las cosas pequeñas. Esas rutinas simples que nos ayudan a entender
que podemos sentir el sol en nuestra piel cada amanecer, la primavera al volver
a brotar vida, la brisa fresca en una tarde calurosa...o la sonrisa de una
persona agradeciendo nuestra amabilidad y cortesía.
Es lo
simple de la vida, su día a día, lo que puede rescatarnos de la depresión, la
ansiedad o el desasosiego mortal. Pero sobre todo, lo que realmente
juega a nuestro favor es la acción. No podemos dejar de remar. No podemos
morir en la quietud. Debemos participar, se parte, implicarnos con todas
nuestras ganas en vivir día a día y en ese sereno acto de inundarnos de vida,
encontrar pequeñas ilusiones que justifiquen nuestra existencia. Vivir es
vibrar.
Si
sientes que no vibras, que nada te conmueve, que no hay ningún motivo
que te emocione, que viertes la mirada al horizonte y todo se llena de
gris...entonces estás obligado a volver la vista a quienes saben
que su vida se termina de inmediato y aun así luchan
sufriendo tratamientos tortuosos, a quienes no pueden comer porque apenas
tienen acceso a lo necesario, a quienes no pueden abrir su frigorífico y sacar
lo que les apetece, a quienes no compran ropa en cada temporada, a aquellos que
no pueden tender su mano porque no hay otra al lado, a quienes
lloran sin consuelo y nadie seca sus lágrimas...a tantos y tantos que
quisieran para sí la situación que creemos tan insalvable y que nos hace tan
infelices.
Y SI NO
TE ES SUFICIENTE PENSAR EN ELLOS, CONVIVE, VIVE JUNTO A ELLOS TAN SOLO POR UNOS
DÍAS...CUANDO REGRESES A TU CASA, A TU MUNDO...
TODO LO
QUE TIENES, LO VALORARAS EN SU JUSTA MEDIDA, TE GUSTARÁ DE NUEVO Y NO VOLVERÁS
A QUEJARTE SIN ANTES RECORDAR QUE LO QUE TU DESPRECIAS, OTRO LO DESEA.
REFLEXIÓN
FINAL
**EL SENTIDO AQUÍ DE TU VIDA ES
HUMANIZAR LA TIERRA,
¿QUE ES HUMANIZAR LA TIERRA?
ES SUPERAR EL DOLOR Y EL SUFRIMIENTO, ES APRENDER SIN LÍMITES ES AMAR LA REALIDAD QUE
CONSTRUYES**
“LA ACTITUD QUE
TOMAMOS FRENTE A NUESTRAS CIRCUNSTANCIAS ES LO QUE DETERMINA FINALMENTE LO QUE
SENTIMOS Y EXPERIMENTAMOS”
PASAR EL DÍA HACIENDO
`COSAS’ CONSUME MÁS ENERGÍA DE LA QUE SE DISPONE, LO QUE GENERA AGOTAMIENTO Y
NEGATIVIDAD. EL EQUILIBRIO PASA POR INCLUIR EN LA RUTINA EL DESCANSO FÍSICO Y
LA RELAJACIÓN MENTAL.
Veamos un ejemplo: El señor X sigue una
rutina desde hace años. De lunes a viernes se levanta cada mañana a la misma
hora v desayuna con su pareja casi siempre lo mismo. Se viste, y con algo de
prisa lleva a su hijo en coche al colegio. Suele tardar unos 40 minutos hasta
llegar al lugar donde trabaja. Y más de la mitad los pasa en medio de un
atasco. A pesar de los bocinazos, hay algo en el silencio que no acaba de
agradarle. Enciende la radio espontáneamente y enseguida vuelve a sentirse
acompañado.
X no está muy contento
con su trabajo ni con su salario. Le gusta lo que hace, pero no cómo ni con
quién. Hay siempre tanto por hacer, que no le queda más remedio que ir
estrenado. En su empresa, producir es el camino y la meta. Lo único que importa
son los resultados. Y la velocidad a la que se mueve todo provoca que se sienta
tratado como una máquina. Metafórica y literalmente.
X lleva años
reprimiendo sus necesidades y sentimientos. Resignado, ya no le busca sentido a
lo que hace. Trabaja por pura inercia, de forma mecánica. Aunque en el fondo es
una persona inquieta y creativa, se limita a hacer exactamente lo que le dicen.
Y todas las noches, al regresar a casa, está tan cansado que no tiene ganas
para casi nada. Cena con su familia, intenta escuchar con interés y atención
las anécdotas del día, pero le cuesta estar totalmente presente. Al terminar,
se acomoda en el sofá delante de la tele.
Cuando X se acuesta lo
hace con temor a ser víctima del insomnio. Aunque su cuerpo está completamente
quieto, su mente no se detiene. No puede dejar de pensar, le bombardean
recuerdos desagradables y problemas todavía no resueltos. Se siente impotente,
esclavizado por su propia mente. Y se frustra porque no tiene ni idea de cómo
desconectarla. Últimamente le pasa cada noche. Siente como si le faltara algo.
X se despierta el sábado por la mañana como si no le pasara nada. Para distraerse,
exprime al máximo su tiempo de ocio. Su agenda está desbordada de planes. Va al
cine, al gimnasio, al fútbol… Lee, cocina, practica deporte, queda con los
amigos, pasea por el centro comercial…
X lleva así muchos
años. Aunque no suela reflexionar acerca de su estilo de vida, cree que cuanto
más haga y más tenga, mejor estará y más feliz será. LA PARADOJA ES QUE
CUANTO MÁS HACE Y MÁS TIENE, MENOS ES Y MÁS INSATISFECHO SE SIENTE. De ahí
que en ocasiones se sienta vacío y desanimado, como si estuviera apagado. En el
fondo intuye que algo no marcha bien en su interior. Sin embargo, normalmente
mira hacia otro lado, echando la culpa a sus circunstancias. Y cada lunes,
cuando suena el despertador, vuelta a empezar.
Por eso en una gran mayoría
de ocasiones …… BUSCAMOS ALIVIO, NO CURACIÓN
“LA REALIDAD DEMUESTRA QUE NINGUNA SITUACIÓN CAMBIA HASTA QUE SE VUELVE INSOPORTABLE”.
¿LE RESULTA FAMILIAR
ESTA HISTORIA? SEAMOS SINCEROS: X PODRÍA SER CUALQUIER DE NOSOTROS.
Entre los datos más
alarmantes publicados últimamente, destaca el sondeo realizado el año pasado
sobre 10.500 personas por la firma de búsqueda de empleo Monster.es.
Concluía que ocho de cada 10 profesionales no se sienten satisfechos en su
trabajo. Y dado el número de horas que absorbe la frenética actividad laboral,
difícilmente podrán sentirse satisfechos con su vida.
Llegados a este
punto, respiremos hondo e intentemos ver nuestras circunstancias con algo más
de perspectiva. SEAN LAS QUE SEAN, SON COMO SON. Y NO PODEMOS HACER NADA
PARA CAMBIARLAS. PERO SÍ PODEMOS CAMBIARNOS A NOSOTROS MISMOS, CENTRÁNDONOS EN
TODO AQUELLO QUE ESTÁ A NUESTRO ALCANCE. ¿Cuánto tiempo pasamos al día
solos, sin hacer nada? Sin gente, sin música, sin tele, sin ruido… ¿Cuánto
tiempo dedicamos a relajarnos, tratando de calmar nuestros pensamientos?
¿Cuánto tiempo invertimos en saber cómo nos sentimos y de qué forma podemos
aprender a estar mejor?
La respuesta a estas
preguntas está en nuestro interior. Nadie puede contestarlas por nosotros. ¿POR
QUÉ NO DEJAMOS LO QUE ESTAMOS HACIENDO PARA SIMPLEMENTE NO HACER NADA, TAN SÓLO
SER Y ESTAR? SEGURAMENTE PORQUE NO PODEMOS, ES DECIR, PORQUE NO QUEREMOS. Nuestro
afán obsesivo por hacer es en realidad una huida. Buscamos el alivio, pero no
la curación.
Por eso sentimos la
necesidad de entretenernos. Pero ¿entretenernos de qué? Quizás del dolor
acumulado durante toda la semana, y parte de la vida.
PARADÓJICAMENTE, CON
LOS AÑOS HEMOS CONFIRMADO QUE EL PLACER NO SE SACIA, SINO QUE NOS PERFORA POR
DENTRO. Y nos deja una angustiosa sensación, como si fuéramos un
gigantesco agujero sin fondo. La mala noticia es que es posible que las
circunstancias a las que culpamos de nuestro malestar no cambien y nunca sean
como anhelamos. LA BUENA ES QUE LA ACTITUD QUE TOMAMOS FRENTE A ELLAS ES LO QUE
DETERMINA FINALMENTE LO QUE SENTIMOS Y EXPERIMENTAMOS.
Elegir entre víctima o
protagonista. Ése es el quid de la cuestión. DADO QUE NO PODEMOS CONTROLAR
LO QUE NOS VA SUCEDIENDO EN LA VIDA, SÍ PODEMOS CAMBIAR NUESTRA INTERPRETACIÓN,
MODIFICANDO EL PAPEL QUE TOMAMOS FRENTE A NUESTRAS CIRCUNSTANCIAS. Aunque
el instinto nos lleva a reaccionar mecánica e inconscientemente, siempre
podemos dar una respuesta mucho más sana más constructiva.
Puede que al principio
nos cueste creerlo. De ahí que debamos comprobarlo a través de nuestra propia
experiencia. Eso si, cuanto más cansados estemos física y mentalmente, más
subjetiva será nuestra forma de ver las cosas. El exceso de actividad, el
estrés y la hiper-velocidad terminan por agotar nuestras reservas de energía
vital, sumergiéndonos en la inconsciencia. Y si no las recargamos, en ese
estado se activa nuestro mecanismo de supervivencia emocional, el egocentrismo,
que pretende que la realidad se adapte a nuestros deseos y expectativas
egoístas. ES ENTONCES CUANDO SUFRIMOS. Y NO HAY NADA QUE CONSUMA MÁS ENERGÍA
QUE LA NEGATIVIDAD, LO QUE TERMINA POR ENCERRARNOS EN UN PELIGROSO CÍRCULO
VICIOSO.
GENERAR ENERGIA VITAL
“SIN ENERGÍA NO PUEDE
HABER CONCIENCIA. SIN CONCIENCIA NO PUEDE HABER COMPRENSIÓN. Y SIN COMPRENSIÓN
NO PUEDE HABER FELICIDAD”.(Gerardo Schmedling)
La conciencia es el
espacio que vamos creando entre lo que nos sucede y nuestra consiguiente
reacción o respuesta. Cuanta menos energía, menos conciencia y más reactividad.
En cambio, cuanta más energía produzcamos y acumulemos, mayor será nuestro
nivel de conciencia y menor será nuestra impulsividad. DE AHÍ QUE DEBAMOS
IDENTIFICAR QUÉ NOS QUITA ENERGÍA Y QUÉ NOS LA DA. Por ejemplo, todos
aquellos pensamientos que nos dejan un mal sabor de boca, nos la quitan. En
cambio, nos la dan los que nos llenan de amor el corazón. Funcionamos según la
ley de la causa y el efecto, donde el mejor indicador es nuestro estado de
ánimo.
PARA PODER
APACIGUAR Y POSITIVAR LOS PENSAMIENTOS, PRIMERO HEMOS DE SERENAR NUESTRA MENTE. Y
para lograrlo necesitamos cambiar ciertos hábitos inconscientes, que tanto nos
debilitan, por otros más conscientes que nos permitan recuperar la energía. El
reto es aprender a descansar, a contemplar y a relajarnos. Muchos demonizan la
inactividad, tachándola de “pérdida de tiempo”. Otros reconocen ser incapaces
de no hacer nada. PERO SI DE VERDAD QUEREMOS ESTAR BIEN, NO NOS QUEDA MÁS
REMEDIO QUE INCLUIR EN NUESTRA RUTINA ESPACIO Y TIEMPO PARA ENFRENTAMOS A
NUESTRO DOLOR. SÓLO ASÍ PODEMOS CURARLO Y SANARNOS, RECUPERANDO LA PAZ INTERIOR
PERDIDA.
Sin ir más lejos, hoy
mismo podemos dedicar un ratito a estar a solas, en silencio, respirando el
aire puro de la naturaleza. Podemos ir al parque que tengamos más cerca de
casa, sentarnos en un banco, contemplar alrededor con una mirada limpia,
tratando de no etiquetarla con nuestros prejuicios. Podemos conectar con el
momento presente, nuestro aquí y ahora, el único instante que existe en
realidad. Y para que la mente no nos distraiga, podemos centrar la atención en
nuestra respiración, inhalando y exhalando profundamente. Dedicar 15 minutos
puede ser un buen comienzo.
Como todo en la vida,
no hacer nada es un arte que se aprende entrenando. Y como cualquier
entrenamiento, tiene sus propias fases. Debido a nuestro escepticismo, primero
lo ridiculizamos; luego, nos oponemos frontalmente; más tarde nos damos cuenta
de que efectivamente es necesario ponerlo en práctica. Entonces es cuando
empezamos a tomar conciencia de las consecuencias de no hacerlo. Por último, lo
aceptamos como verdad y lo integramos como una virtud.
La relajación es tan importante como la actividad. Lograr el equilibrio
depende de la manera en la que gestionemos nuestra vida. SIEMPRE TENEMOS
LIBERTAD PARA ELEGIR. EN UN PRIMER MOMENTO NUESTRA ACTITUD. Y MÁS TARDE NUESTRA
CONDUCTA. Lo que en realidad buscamos es sentirnos en paz y, ser felices.
Pero la propia inercia de la búsqueda nos pierde en un laberinto sin salida.
NOSOTROS SOMOS LO QUE ANDAMOS BUSCANDO. SÓLO HEMOS DE DETENERNOS, RESPIRAR
Y CONECTAR DE NUEVO CON NUESTRO CORAZÓN, DONDE SE ENCUENTRA TODA LA ENERGÍA QUE
NECESITAMOS. LLEVAR UNA VIDA PSÍQUICA SANA Y SOSTENIBLE ES POSIBLE. EL MEJOR
MOMENTO PARA EMPEZAR A CONSTRUIRLA ES AHORA.
Hoy más
que nuncadebido a las circunstancias que atraviesa nuestro mundo con nosotros
dentro se necesita una gran inteligencia emocional, pues es lo que nos va a
permitir sobrevivir.
LA INTELIGENCIA YA NO SE MIDE SOLAMENTE POR CI (COCIENTE
INTELECTUAL) SINO QUE AHORA ADEMÁS TAMBIÉN DEBE COMPLEMENTARSE CON EL CE
(COCIENTE EMOCIONAL) YA QUE ÉL ES EL QUE GESTIONA NUESTRAS EMOCIONES Y NUESTROS
PROCESOS EMOCIONALES.
SABER RELACIONARNOS, HABLAR Y ESCUCHAR, COMUNICAR Y
GESTIONAR EMOCIONES, SER ASERTIVO, TOMAR DECISIONES, ACEPTAR CUMPLIDOS. TODO
ESO NOS CONVIERTE EN SERES HUMANOS MÁS CAPACES Y CON MÁS CONOCIMIENTO PARA
AFRONTAR LOS PROBLEMAS DE LA VIDA.
Vamos a
describir una serie de hábitos que tienen las personas con alta inteligencia
emocional y así podrás identificar los que posees y en qué cantidad. Recuerda
que todo se puede mejorar y todo se puede aprender. Nunca es tarde para
comenzar y cambiar no es cuestión de edad.
Esta
relación es un buen comienzo en el camino de la inteligencia emocional, pero no
significa que tengas que tenerlos todos para tener alta inteligencia emocional
o que si tienes algunos distintos no te ayuden en tu vida. Es una lista
orientativa de hábitos que te ayudarán a tener un mayor bienestar emocional y
te proporcionarán estrategias muy útiles para afrontar lo que vaya llegando a
tu vida.
1.- RECONOCEN SUS SENTIMIENTOS Y LOS DE LOS DEMÁS
Tienen
un amplio vocabulario emocional que les ayuda a saber expresar exactamente cómo
se sienten y ponerlo en palabras. Además, tienen lo que llamaríamos “empatía”,
es decir, ponerse en los zapatos de la otra persona y sentir lo que siente el
otro. Reconocen las expresiones y el lenguaje no verbal de las demás personas
para interpretar qué es lo que sienten y sacar toda la información posible de
ello.
2.- EXPRESAN CORRECTAMENTE SUS EMOCIONES Y SUS PENSAMIENTOS
Al
reconocer las emociones y los sentimientos propios es más fácil que sepan qué
tienen que hacer o cómo tienen que comportarse. En este sentido, expresan sus
emociones y sus pensamientos de una manera más honesta consigo mismos y con los
demás. No se callan sus emociones, las escuchan y conocen qué quiere decir cada
emoción en cada contexto. Saben regular la intensidad de sus emociones y
expresarlas en la forma justa, tal y como ellos quieren. Son los dueños de su
expresión emocional.
3.- SON FUERTES Y NO SE OFENDEN CON FACILIDAD
Las
personas con alta inteligencia emocional se caracterizan por tener una
personalidad firme y no tomarse demasiado a pecho los comentarios ajenos. No se
llevan las amenazas a lo personal y saben diferenciar entre hechos y opiniones.
Diferencian las críticas constructivas de las críticas que sólo pretenden
hundirlos y saben alejarse de comentarios despectivos que sólo traen
destrucción.
4.- RECONOCEN CUANDO SE EQUIVOCAN Y RECTIFICAN
Equivocarse
es innato al ser humano y a todo proceso de aprendizaje. Las personas con alta
inteligencia emocional aprenden de los errores en vez de sentirse víctimas.
También piden perdón cuando es necesario si han hecho algo que ha podido
afectar a otras personas de manera negativa. Piden perdón de corazón y
perdonan.
Reconocen sus errores humildemente e intentan poner en marcha todo lo necesario
para subsanar el daño o mejorar la situación. No se obcecan con una idea y se
hunden con el barco, sino que están abiertos a nuevas ideas y opiniones
teniendo en cuenta que son ellos los que pueden estar equivocados.
5.- NO BUSCAN LA PERFECCIÓN
Saben
que nadie es perfecto y que la perfección es una ilusión que lleva a tener
expectativas demasiado distorsionadas respecto de la realidad. No persiguen
hacerlo todo bien a la primera. Saben que todo forma parte del proceso de
aprendizaje y que errar es humano. La perfección es una trampa, una manera de
retenerte y mantenerte en la parálisis por el análisis.
6.- SE CUIDAN Y SABEN LO IMPORTANTE QUE ES LA SALUD
Duermen
lo suficiente, hacen deporte, se alimentan bien, mantienen relaciones sanas, se
alejan de los problemas, buscan el bienestar… Saben qué conductas les
benefician y no dudan en hacerlas. Toda persona con alta inteligencia emocional
cuidará su cuerpo, porque es su herramienta de trabajo en el mundo material.
7.- SE ENFOCAN EN LO POSITIVO, AUN EN LA ADVERSIDAD
Las
personas altamente inteligentes emocionalmente son conscientes de su entorno y
no se centran demasiado tiempo en lo negativo. Prefieren mantener el foco en lo
positivo de cada situación, incluso cuando tienen problemas. Practican la
disociación y ven la situación desde distintos puntos de vista para encontrar
una solución. No se agobian con los problemas ni se hunden, sino que ponen
todas sus energías en aquello que pueden hacer para resolver la situación. Ante
toda dificultad, existe algo positivo en lo que enfocarse.
8.- SE RODEAN DE GENTE ALEGRE Y CON BUENAS VIBRACIONES
“Dime
con quién andas y te diré quién eres” es algo que tienen claro las personas con
alta inteligencia emocional, por eso se relacionan con gente emprendedora,
creativa, personas optimistas y con energía positiva. Se alejan de personas
tóxicas y vampiros energéticos que sólo quieren arrastrarlos a su visión
negativa de la vida. Al tener buenas vibraciones y rodearse de gente positiva,
ven el mundo desde una perspectiva más sana y que favorece la creatividad.
9.- DEFIENDEN SU ASERTIVIDAD. SABEN DECIR NO
Saber
decir que NO es un paso de gigante si quieres aspirar a tener alta inteligencia
emocional. Estas personas ponen límites cuando es necesario y defienden sus valores,
ante todo. La asertividad es saber decir aquello que sientes y quieres
respetando tus derechos y los de los demás.
10.- APRECIAN Y VALORAN LO QUE YA TIENEN
No
centran su atención en aquello que les falta, sino que valoran lo bien que
están con lo que ya tienen. Las personas con alta inteligencia emocional
tienden a evaluar positivamente su vida, sus relaciones, su trabajo y su
estatus económico, aunque no sea el que ellos querían. No sienten frustración
por lo que aún no tienen, prefieren enfocarse en lo que han avanzado y lo que
ya poseen. Valoran las experiencias que les da la vida y que les hacen ser como
son.
11.- SABEN CERRAR ETAPAS Y NO ANCLARSE AL PASADO
Han
aprendido a cerrar etapas y a no revivir continuamente aspectos del pasado,
positivos o negativos. Viven en el presente y no se atormentan continuamente
por lo que pueda venir en el futuro. Eso los lleva a sufrir menos ansiedad y
estrés. Ser inteligente emocionalmente requiere saber cuándo ha terminado una
etapa de tu vida y comienza otra, sin dejar de crecer por el camino.
12.- CONOCEN SUS DEBILIDADES Y SUS FORTALEZAS Y SE MEJORAN CONTINUAMENTE
Saben
cuáles son sus virtudes y sus puntos fuertes, pero también conocen
profundamente cuáles son sus debilidades y sus puntos débiles. Esto viene de un
proceso de autoconocimiento profundo (un conócete a ti mismo en toda regla).
Las personas con alta inteligencia emocional tratan de mejorarse a sí mismos
continuamente, manifiestan valores altos en resiliencia (la capacidad de
reponerse tras una caída). Aun con limitaciones, no dejan de querer conseguir
sus sueños y crecer por el camino.
13.- NO LES ASUSTA CAMBIAR
Saben
que cambiar forma parte de la vida y que negar el cambio es negar la vida
misma. Abrazan la incertidumbre y aceptan que hay cosas que no pueden
controlar. Agradecen las oportunidades que les brinda la vida para cambiar y
reinventarse, siempre en un proceso de mejora constante. Cambiar pensamientos,
formas de actuar, creencias… todo forma parte del viaje del desarrollo
personal.
14.- SON PROACTIVOS, NO REACTIVOS
Las
personas con alta inteligencia emocional son proactivas, es decir, se mueven
antes de que la situación lo exija. Proponen planes, estrategias, se plantean
objetivos, etc. Tienen una mentalidad y una actitud de éxito y actúan en pos de
sus objetivos marcados. Miran la vida desde una perspectiva de aprendizaje, no
de victimismo. De esta forma no se resignan a un papel pasivo en sus vidas,
sino que “cogen el toro por los cuernos” y son ellos los que escriben su
destino. No esperan a que la vida mueva ficha, se mueven ellos primero.
15.- SON DUEÑOS DE SU TIEMPO Y DECIDEN EN QUÉ EMPLEAN SUS ENERGÍAS
Saben
gestionar su tiempo de trabajo y su tiempo de ocio, su tiempo de estudio y su
tiempo de relax. Establecen horarios, planifican tareas y definen objetivos. No
les importa cancelar planes si con ese tiempo pueden hacer algo prioritario
para ellos. Conocen cuáles son sus valores y los riegan continuamente. Emplean
su tiempo y sus días en aquello que les apasiona y lo dan hacia los demás como
un regalo.
16.- SABEN AUTOGENERARSE MOMENTOS DE FELICIDAD.
La
felicidad no es algo externo que les viene o no les viene, la felicidad es una
forma de ver la vida. Las personas con alta inteligencia emocional saben
autogenerarse emociones positivas y que sirvan de potenciador de situaciones
mágicas. Manejan las emociones a su gusto y pueden elegir cómo sentirse en cada
situación. De esta forma, saben generar emociones agradables que le ayuden en
su día a día.
LAS PERSONAS CON ALTA INTELIGENCIA EMOCIONAL DESARROLLAN
EN SU VIDA ESTOS HÁBITOS EMOCIONALES. VIVIR UNA VIDA PLENA NO ES DIFÍCIL SI
SABES CÓMO HACERLO. PON EN MARCHA ESTA SERIE DE HÁBITOS PARA SABER ESCUCHAR TUS
EMOCIONES, COMO GESTIONARLAS ADECUADAMENTE Y ENTRENARLAS PARA VIVIR MEJOR.
LA CLAVE DE ESTOS HÁBITOS ES: “MANEJAR TÚ EMOCIONES Y NO
QUE TUS EMOCIONES TE MANEJEN A TI”
REFLEXIÓN FINAL
**AQUEL QUE DESCUBRE SU VERDAD PUEDE
MIRAR AL SOL DIRECTAMENTE, PUES SU LUZ LE PARECERÁ COMO LA DE UNA VELA. AQUEL QUE NO
QUIERE DESCUBRIR SU VERDAD, NO PODRÁ MIRAR A UNA VELA PUES SU LUZ LE
DESLUMBRARÁ COMO SI FUESE LA DEL SOL**