miércoles, 4 de septiembre de 2019

LA OBSERVACIÓN DE UNO MISMO LA CLAVE PARA LA EVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA


A VECES SOMOS DEMASIADO EXIGENTES CON NOSOTROS MISMOS AL VALORARNOS, CREEMOS QUE NO VALEMOS, QUE NO ESTAMOS LO SUFICIENTEMENTE PREPARADOS PARA LA VIDA (COMO SI ALGUIEN LO ESTUVIESE) Y QUE NO TENEMOS EL CONOCIMIENTO SUFICIENTE DE LAS COSAS.

Lo que es evidente es que los procesos de evolución de la conciencia generalmente requieren que hagamos un alto en el camino y nos miremos en profundidad y sobre todo con total honestidad.

Es cierto que nos repetimos, sí; pero si trabajamos con eso que se repite, nos damos cuenta de que no hay tan exacta repetición. Que, como decía el querido Jung, “HAY REGRESIONES AL SERVICIO DE LA PROGRESIÓN”.

Retrocedemos en APARIENCIA para ver con más claridad los viejos mecanismos, revisándolos para buscar soluciones con mayor conciencia que la última vez. Y en ese aparente retroceso, en ese aparente estancamiento, si tenemos vocación de ver Y SI NO NOS TRATAMOS CON DEMASIADA EXIGENCIA, OBSERVAREMOS QUE NO ESTAMOS CAMINANDO EN CÍRCULO, SINO EN ESPIRAL ASCENDENTE.

Que en cada ocasión que revisamos una situación nos damos cuenta de más cosas; que empezamos a prever que el mecanismo está por funcionar; que, como desarrollamos la habilidad de pre-verlo y de verlo, dura menos tiempo y tiene menor fuerza...

HASTA QUE UN DÍA SUCEDE y la circunstancia “de siempre” se presenta... PERO NOS SORPRENDEMOS REACCIONANDO DE UNA MANERA DIFERENTE y ese trabajo que hemos realizado sobre nosotros mismos que parecía estéril se ha acumulado, formando una masa crítica, y se abre ante nosotros la alternativa de actuar con una conducta interna o externa que nos asombra…..UNA FORMA NUEVA.

Y nos decimos a nosotros mismos sorprendidos……. “No parezco ser yo!” Sin embargo... ese “yo” es más “sí mismo” que el “yo” que antes éramos! Y eso no es todo ya que en todo ese proceso de repetir siempre la misma forma de hacer las cosas ahora lo que estamos haciendo, a partir de la auto-observación, ES MODIFICAR CIRCUITOS EN NUESTRO CEREBRO.

El cerebro de la persona que puede decir “Basta!”, por ejemplo, ya no es el mismo de quien siempre soportaba todo sin poner límites. (Las Neurociencias pueden certificar ese fenómeno que se da gracias a nuestra plasticidad cerebral: somos capaces de RE-MODELAR nuestro cerebro a fuerza de constancia...)

TENERSE PACIENCIA ES UNA ACTITUD QUE NECESITAMOS APRENDER Y ENTRENAR.

Es parte del arte de saber esperar. Saber esperar-se! Se parece a cuando viajamos en avión y miramos en el mapa electrónico de a bordo el puntito que señala por dónde estamos pasando. Miramos, miramos... y el puntito no se mueve. Parecemos estar detenidos en el aire. ¿Qué nos falta? Perspectiva de tiempo. ¿Qué nos sobra? Ansiedad. Pero si de pronto nos adormecemos diez minutos y volvemos a mirar resulta que estamos sobrevolando otro país.

Desconfiemos de la visión de auto culparnos acerca del “repetirnos”. Tengamos más confianza en nosotros mismos y en nuestro potencial. ……”QUERER ES PODER”

La gran poeta polaca Wislawa Szymborska (Premio Nobel de Literatura en 1996) lo describe maravillosamente bien en uno de sus poemas que dice…………………….

“Nada ocurre dos veces y no ocurrirá.
Por esta razón nacimos sin práctica y moriremos sin rutina.
Aunque fuéramos los más torpes alumnos en la escuela del mundo
no repetiríamos ningún invierno ni verano.
Ningún día se repetirá,
no hay dos noches parecidas
dos besos iguales
ni dos miradas idénticas en los ojos”



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