C.E.

C.E.
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domingo, 30 de diciembre de 2018

SER AGRADECIDO UNA BUENA SIEMBRA

YO PIENSO QUE QUIEN MÁS A QUIEN MENOS EN ALGUNA OCASIÓN A LO LARGO DE SU VIDA SE HA SENTIDO COMO ALGUIEN QUE ESTÁ EN MITAD DE OCÉANO EN UNA BALSA A LA DERIVA, PERDIDO, SIN RUMBO, SIN SABER DÓNDE ESTÁ Y SIN SABER A DONDE IR.

Posiblemente los demás cuando nos observan, creen que lo tenemos todo o casi todo y sin embargo, nosotros sentimos en nuestro interior, en innumerables ocasiones un hueco vacío, indescriptible que no sabemos con qué llenar. 

Nos movemos entre dos extremos unas veces, tenemos muchas expectativas con todo lo que iniciamos y otras pedimos demasiado a las circunstancias que nos rodean aun sabiendo que no dan para más.

La insatisfacción anida, de forma demasiado habitual, en nuestra manera de vivir y siempre nos impulsa a necesitar hasta aquello que no necesitamos.

Lo primero que hay que hacer es parar y reconocer lo que sucede dentro. Enfocarnos en lo que tenemos y no en lo que falta. Disfrutar de lo sencillo, que siempre es abundante, y no esperar lo grande que suele ser complicado y escaso.

Y SOBRE TODO, SER AGRADECIDOS, CON LO QUE SOMOS Y LO QUE TENEMOS.

Hay muchas razones, innumerables diría yo, para agradecer y el agradecimiento conlleva, no lo duden, grandes contraprestaciones. 

NO SABES CÓMO, NO SABES CUÁNDO PERO LA VIDA, EL UNIVERSO, NUESTRO DIOS INTERIOR SIEMPRE COMPENSA.

Les propongo un divertido ejercicio: 

Comencemos por agradecer 3 cosas al levantarnos y 3 al acostarnos. Repasemos el día, repasemos nuestra vida, agradezcamos hasta lo que no haya sido demasiado favorable para nosotros porque hasta eso nos ha enseñado y aportado algo que es motivo de agradecimiento. 

Hagamos una lista despacito, sin ninguna prisa. Un listado con 100 razones para agradecer, poco a poco, lentamente vete añadiendo a tu listado nuevos motivos. Desde atribuciones muy simples, hasta razones poderosas por las que hay que sentirse encantados de lo que nos ha ocurrido a lo largo de nuestra vida.

A medida que crezca el listado iras tomando conciencia de todo lo bueno que ocurre en tu vida y te ayudara a ser más feliz.

Te encontraras con personas que no se conmueven con nada, que no sienten la necesidad de agradecer a nadie ni a ninguna situación y que por supuesto, viven dentro de su amargura o en un estado vegetativo de cierta indiferencia o contrariedad hacia el resto. No son felices ellos ni hacen feliz a nadie y tampoco sienten la recompensa del agradecimiento y sus bondades. Simplemente déjalas estar. 

LO DICE EL REFRANERO ESPAÑOL: “DE BIEN NACIDO ES SER AGRADECIDO”.

VETE POR LA CALLE AGRADECIENDO INTERNAMENTE. LO QUE SEA Y A QUIEN SEA…………….. REVISA, SIENTE, AGRADECE…..…ESPERA. 

Y ALGO BUENO PASARA EN TU VIDA.


jueves, 27 de diciembre de 2018

APRENDER A SOLTAR EN VEZ DE RETENER

COMO CADA AÑO POR ESTAS FECHAS, DONDE EL FINAL DE UN AÑO DA PASO A OTRO QUE COMIENZA, ES BUENO REFLEXIONAR, HACER REVISIÓN DE CÓMO NOS HA SALIDO LO PLANEADO PARA ESTE AÑO QUE ACABA Y DE PLANIFICAR COMO QUEREMOS QUE SEA EL AÑO QUE VAMOS A INICIAR Y QUIZÁ UNA BUENA DECISIÓN SEA TOMAR CONCIENCIA DE QUE ES TIEMPO DE SOLTAR.

A lo largo de la vida, nos encontramos en medio de un mar de emociones que van DESDE LA RISA TRISTE AL LLANTO ALEGRE y lo natural es el equilibrio y para lograr ese equilibrio emocional psicológico y estructural como ya he dicho la mejor técnica es “SOLTAR”, me preguntan mucho cuando doy una charla o un seminario de fin de semana, ¿CÓMO HAY QUE SOLTAR?, es relativamente sencillo, ya que la vida siempre que te plantea un problema, al lado te da la solución o soluciones a aplicar, lo que nos ocurre es que vamos tan ciegos por la vida que no vemos nada.

REPITO ES SENCILLO DEBEMOS SOLTAR A LA MISMA VELOCIDAD CON QUE NOS LLEGA, LA PROPIA VIDA TE MARCA EL RITMO.

Llego el tiempo de dejar todo aquello que me hace daño. El tiempo de ser más fluido con la gente, conmigo mismo. Es momento de dejar ir, de permitir que la vida me despeine y me sacuda.

Llego el tiempo de dejar ir el resentimiento, para que mi alma perdone deudas y deudores. Es tiempo de que me perdone a mí mismo ya me regañé bastante. Fueron muchas las piedras que yo mismo puse en mi camino y los puentes dinamitados, como autocastigo ya estuvo bien, hasta aquí llegue, ahora elijo el camino de la aceptación, para poner en mi vida coherencia y felicidad.

Es el momento de liberar cosas, de soltar gente. Nadie tiene porqué ser como yo quiera. Así están perfectos. Así ha funcionado hasta este momento su vida. ¿Qué mejor prueba podría pedir para convencerme? Me dedico a atender lo mío, a reconstruirme. Viene bien tirar lo que ya no nos sirve, ni emocionalmente ni intelectualmente. Entre ser feliz y tener razón, elijo lo primero. Tener la razón es el peor de los desgastes, pues te quita el sueño intentando corregir al universo. Aun sabiendo que no lo vas a conseguir.

Insisto Es hora de soltar, de confiar más en ti y menos en la apariencia de este mundo convulso. Dejémonos ir y que la vida nos conduzca. 

Quiero comenzar de nuevo con un corazón joven, que brinque de gusto con los cantos que anuncian el día. Como cuando éramos niños. ¿Te acuerdas? Un alma que sea capaz de asombrarse con el amarillo de los girasoles, de ver en el cielo un milagro pintado de azul y no sólo un día más, llano y simple. Es tiempo de soltar lo inútil y permitir maravillarme. He estado demasiado ocupado sin saber muy bien ni en que ni en para qué.

Por eso elijo mirar la sonrisa del sol. Elijo abrazar al aire. Que me ama lo suficiente como para mantenerme con vida. ¿Qué mejor prueba de amor? Afortunadamente, se me dio la facultad de elegir. Elijo controlar a mis propios demonios. Es más, he decidido darles vacaciones.

ES TIEMPO DE SOLTAR, DE LEVAR ANCLAS………… DE DEJARME EN PAZ Y DE TANTO PELEAR CONMIGO MISMO.

Qué estupendo es cuando no controlas a nadie, cuando no pides cuentas, cuando tiras a la basura los rencores. A partir de ahora quiero ser más justo; la vida no es un tablero de ajedrez, ni las personas caballos o alfiles. Trato a la gente como me gustaría que me trataran.

Si algo nos debemos, te ofrezco un abrazo, te pido una disculpa. Yo ya me perdoné. ¿Podrías hacerlo tú también? Yo te invito. Renovación es una palabra muy comprometedora... ¡te obliga a caminar sin excusas! Sin nadie a quien echarle la culpa de nada. Pero definitivamente es el camino de la plenitud.

Nada es casualidad, no hay accidentes en el mundo de la voluntad. Por eso, sea cual sea la razón por la que estés leyendo estas líneas, elijo creer que el Universo nos permitió crear este lazo, aun cuando ni siquiera nos hayamos visto.

ELIJO CREER QUE ESTAMOS DISPUESTOS A SEMBRAR MÁS SONRISAS EN NOSOTROS MISMOS Y EN EL RESTO DE SERES HUMANOS. TE DESEO QUE, AHORA Y SIEMPRE, ESTÉS LLENO DE PAZ, ARMONÍA Y FELICIDAD. 

RECUERDA…………….. SI SUELTAS TENDRÁS LAS MANOS LIBRES PARA RECIBIR TODAS LAS COSAS NUEVAS QUE LA VIDA TE PONGA ANTE TI.


viernes, 21 de diciembre de 2018

¿CÓMO ES TU DIÁLOGO INTERIOR?

NOS HABLAMOS CONTINUAMENTE A NOSOTROS MISMOS. NO HAY TREGUA. VAMOS CAMINANDO Y NO PODEMOS DEJAR DE RECORDAR LO QUE AYER NOS MOLESTÓ, EL MIEDO QUE NOS DA ESA CONSULTA PENDIENTE, LO QUE NOS DIJERON INJUSTO Y UN SINFÍN DE PENSAMIENTOS, GENERALMENTE NEGATIVOS, QUE VAN ENVENENANDO NUESTRA ENERGÍA MENTAL.

Pocas veces conseguimos estar en ese silencio interno tan deseado, observando lo que hay a nuestro alrededor, disfrutando del momento que vivimos, saboreando un café o incluso disfrutando de un momento sin hacer nada.

Menos veces aún, conectamos con nosotros mismos para alabarnos, para animarnos desde dentro, para decirnos lo que siempre queremos escuchar que otros nos digan. ¿Por qué poner en la decisión y valoración de los demás lo que tan fácilmente podemos decirnos nosotros?.

Las expectativas deben estar focalizadas en ti. Llegar a ser y a dar tu mejor versión. Tu más alta competencia contigo mismo, lo mejor de lo mejor desde que te conoces. Lo más excelente porque eso será lo que mayor satisfacción te dará. Y si no lo consigues, si te quedas a mitad del camino, será solamente eso, sin dramas ni frustraciones…la mitad de “tu camino”…dado que es un trecho que siempre puedes completar porque solo depende de ti hacerlo o no.

ES MUY IMPORTANTE CÓMO TE HABLES, COMO TE DIRIJAS A TI.


Muy importante los pensamientos por los que te dejes acompañar. Seguro que nunca te harías amiga/o de alguien que, desde el principio, te boicotease, te maltratase verbalmente, te infravalorase o te pusiese un mundo de color oscuro alrededor de ti. Esa/e eres tú cuando te hablas en “on”.

HÁBLATE DESDE EL CARIÑO, DESDE LA MEJOR RELACIÓN DE AFECTO Y TERNURA.

Compréndete, perdónate, vuelve a intentarlo. No hay límite. Nadie te pondrá barreras. Tu mente sí. Las más grandes, las inexpugnables, las que no pueden derrotarse sino desde la convicción de que ya eres todo, de que no necesitas nada, de que siempre fuiste perfecto. No te conviertas en tu propio maltratador.

SOLO TIENES QUE RECORDARLO. Y CONFIAR.

COMO SIEMPRE RECOMIENDO, INTÉNTALO NO TIENES NADA QUE PERDER Y SÍ MUCHO QUE GANAR.


miércoles, 19 de diciembre de 2018

¿QUÉ ESCUDO TE PONES TÚ?

GENERALMENTE CUANDO EMPEZAMOS EL DÍA Y SOBRE TODO CUANDO SALIMOS A LA CALLE, TODOS NOS PONEMOS UNA O VARIAS CORAZAS ALGUNA VEZ…….. O MUCHAS Y LAS VAMOS CARGANDO A LO LARGO DE NUESTRA VIDA. TRAS ELLAS SIEMPRE HAY UN PERSONAJE MUY CONOCIDO, QUE ES EL CAUSANTE DE QUE NOS PONGAMOS DICHAS CORAZAS Y DICHO PERSONAJE NO ES OTRO QUE………… EL MIEDO. 

Generalmente nos escondemos por temor a que nos hagan daño, del tipo que sea: ¿Imaginario? ¿Real? ¿Procedente de amarguras de la infancia? ¿Existente por las amenazas presentes? ¿O resultante del tan consabido “miedo” al miedo?

La inseguridad nos hace ceder. La inestabilidad llega cuando no nos creemos “CAPACES DE”, o en nuestro pensamiento aparecen las creencias limitantes más oscuras: “NUNCA LO CONSEGUIRÉ”, “NO PUEDO RESISTIRLO”, “SIEMPRE SUPE QUE YO NO SABRÍA”…

Estar seguro de uno mismo no es tarea fácil y no lo es porque hay muchos factores, sobre todo educacionales, que nos han ayudado a sentirlo así. Somos, en gran parte, la suma de lo que nos dijeron que éramos. Nos hemos mirado en espejos equivocados y hemos usado, como pensamientos mentales, ideas que no eran nuestras.

SON OTROS LOS QUE NO HAN CREÍDO EN NUESTRAS POSIBILIDADES Y NOS LO HAN CONTAGIADO. LES HEMOS DADO MÁS CRÉDITO A ELLOS QUE A NOSOTROS MISMOS.

Los juicios que nos atan e inmovilizan siempre vienen del exterior. Saberlo ya es iniciar el primer paso del camino del cambio y empezar a descubrirnos.

Hemos de comenzar por darnos cuenta de que nuestro criterio, nuestra forma de ver el mundo, nuestras habilidades están ahí por descubrir. Creer en ellas es fácil si dejas que se manifiesten y te demuestren que eres mucho más que ese adjetivo con el que has oído referirse a ti.

POR ALGO EVIDENTE TÚ Y SOLO TÚ SABES REALMENTE COMO ERES, COMO PIENSAS Y SOBRE TODO COMO SIENTES.

SOLAMENTE TÚ PUEDES CAMBIAR TU MUNDO, EL MUNDO. FUERA DE TI TODO LO DEMÁS ES OPINIÓN Y OPINABLE.

DATE LA OPORTUNIDAD DE VERTE DIFERENTE, DE SER QUIEN CREES QUE ERES Y DESCUBRIR CUÁN GRANDE ERES.


sábado, 15 de diciembre de 2018

EL MIEDO AL PASO DEL TIEMPO (REFLEXIONES PARA EL FIN DE SEMANA)

¿SE PIERDE EL TIEMPO CUANDO UNO CREE QUE PIERDE EL TIEMPO? ¿DÓNDE VA EL TIEMPO PERDIDO? ¿SE PUEDE RECUPERAR EL TIEMPO PERDIDO? ¿REALMENTE SE PUEDE PERDER EL TIEMPO? ESTAS PREGUNTAS Y ALGUNA MÁS SE LAS HAN HECHO DESDE LOS ORÍGENES DE LOS TIEMPOS LOS SERES HUMANOS, QUIZÁ POR EL VALOR PROPIO DEL TIEMPO Y PORQUE ES ALGO QUE UNA VEZ PASA YA NO VUELVE Y ESO NOS PRODUCE MIEDO.

En este último viaje, aproveche para compartir tiempo con mi amiga la naturaleza, estaba yo relajado y pensativo como preparación para unos momentos meditativos y observe que tenía delante de mí una frondosa vegetación que se abría paso tras las últimas lluvias, antes de deslizarse hacia el arroyo protegido por zarzales. Ráfagas de viento mecían la hierba y las nubes, en lo alto, se desplazaban muy lentamente.

ENTONCES ME DI CUENTA DE QUE TODO PASABA A MÍ ALREDEDOR, EN UN TRIPLE SENTIDO: TRANSCURRÍA A MÍ ALREDEDOR, SE IBA MOVIENDO EN EL PLANO ESPACIAL Y TAMBIÉN SUCEDÍA EN EL PLANO TEMPORAL.

Entonces me vino a la mente un pensamiento ¿Y si yo me estuviera quieto? si consiguiera estarme quieto, realmente quieto, horas y horas, incluso días y días, constataría que todo a mi alrededor era cambio, movimiento constante, que nada permanece, que nada se detiene, que todo está en un continuo movimiento.

Años practicando la meditación no me habían aportado tanto conocimiento, como ese instante en medio de la naturaleza compartiendo meditación con ella, me dieron la experiencia personal que mi mente aún no había alcanzado.

Todo pasa. Esto es un hecho que no nos cuesta admitir. Desde el clásico “tempus fugit” –el tiempo vuela– acuñado por Virgilio hasta las más contemporáneas secuelas del estrés, el ser humano ha tenido múltiples ocasiones de comprobar cómo transcurre el tiempo. Incluso se percibe que lo hace con ferocidad cuando a ese proceso neutro le añadimos el temor a la enfermedad y, en última instancia, a la muerte. Estoy convencido de que si no tuviéramos ese miedo atávico a la muerte nuestra percepción del transcurso del tiempo sería otra, mucho más matizada, motivadora y alentadora de nuestra felicidad.

Pero nuestros esquemas mentales, han sido entrenados durante milenios en rivalidades y enfrentamientos, haciéndonos creer que hay que competir contra los demás para obtener lo que precisamos para nuestra vida. Y por imposición, nos hemos dedicado a competir contra algo impreciso para sentir que aprovechamos la vida. No lo nombramos y habitualmente ni siquiera lo procesamos mentalmente, pero en el trasfondo está esa sensación de aniquilación, de desaparición, que impregna los poros de nuestro ser, al menos en nuestro entorno occidental.

Siglos de religiones salvadoras no han conseguido disipar este temor, no han conseguido que la fe pase de los catecismos a las células y neuronas de cada ser humano.

El paso del tiempo, nos produce no solo miedo, también nos deja con ansiedad, incertidumbre, preocupación y con unas expectativas que no sabemos si las podremos cumplir.

POR ESO NOS ATERRA EL PASO DEL TIEMPO. Y PROBABLEMENTE POR ESO ES POR LO QUE NOS ATERRA OTRA CIRCUNSTANCIA TAN MAL VISTA SOCIALMENTE: PERDER EL TIEMPO. 

No hace falta recurrir a la cita de ejemplos para reconocer que nuestra sociedad ha sido muy hábil a la hora de forjar un estigma contra las personas que pierden el tiempo. En este saco tendrían cabida los haraganes, los gandules, los vagos, los lentos y otros ejemplares salidos con defectos de la fábrica de la competitividad. Lo cierto es que las más denostadas y criticadas, (y en muchos casos envidiadas) son las personas que a propósito toman la decisión consciente de salirse momentáneamente del río del tiempo por el que deben según la mayoría, transitar.

No importa como sean las barcas en las que bajamos por este río de la vida, ni su tamaño, ni el material del que estén hechas, lo que verdaderamente importa e irrita al resto de los navegantes, es que alguien, a pesar de haber sido dotado de una barca discretamente normal, apta para competir en velocidad con las demás, decida abandonar la carrera y recalar en la orilla, en tierra firme, simplemente para observar descansadamente cómo los demás surcan con esfuerzo la corriente.

Está mal visto, aquel que valientemente, se sale del rebaño porque no quiere seguir siendo borrego y no hacer lo que hacen todos. De tal forma que para encontrar un espacio de aceptación social, como consecuencia de su valentía y rareza algunas de estas personas han tenido que ir construyendo a su alrededor cierto espacio de tolerancia, comprensión e incluso a veces de simpatía.

En la literatura clásica podemos ver expresiones del tipo: “FESTINA LENTE”, cuyo significado es……. apresúrate despacio. En España, con un gusto más típico, hemos acuñado el refrán “VÍSTEME DESPACIO, QUE TENGO PRISA”.

Pero esto solo se refiere a que la excesiva premura en la realización de una tarea puede poner en riesgo la propia tarea. Y con ello lo que se sigue ensalzando es la realización de la actividad, la eficiencia en su desempeño, sin pérdidas innecesarias de tiempo. Por eso se trata de mensajes que están basados aún en el paradigma que nos lleva a aumentar cada día un poco más la velocidad de nuestras vidas.

Debemos tomar conciencia, que «PERDER EL TIEMPO», cuando es una conducta consciente, es una sencilla estrategia con un poderoso efecto de interiorización nos permite llegar a nuestro propio centro y permanecer en él.

Con la serena quietud que nos da el centro de nuestro auténtico ser, donde estamos a salvo de la ilusión del tiempo, y de las contrariedades de los acontecimientos. Lo que nos permite sentirnos uno con todo lo creado. 

PERDIENDO EL TIEMPO SE PIERDE EL CONCEPTO LIMITANTE DEL TIEMPO. Y SE GANA LA LLAVE QUE DA ACCESO AL MARAVILLOSO SANTUARIO QUE SE ESCONDE EN NUESTRO INTERIOR. DICEN QUE QUIEN CONSIGUE TRASPASAR ESA PUERTA ENCUENTRA, AL OTRO LADO, LA COMPRENSIÓN DE TODO LO CREADO.


sábado, 17 de noviembre de 2018

RECURSOS INTERNOS CONTRA EL MIEDO “AL FUTURO” (REFLEXIONES PARA EL FIN DE SEMANA)

COMENZAMOS EL SIGLO XXI BAJO EL SÍNDROME DEL FAMOSO “EFECTO 2000” QUE OCUPÓ PÁGINAS Y PÁGINAS EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE TODO EL MUNDO SEMBRANDO LA INCERTIDUMBRE, LA INSEGURIDAD Y EL MIEDO EN LA MENTE DE TODOS LOS CIUDADANOS DE LA TIERRA A LOS QUE LLEGABA LA NOTICIA.

Se presentaba como una gran amenaza para la civilización, con problemas insalvables cuando los sistemas informáticos de todo el mundo llegaran a la fecha 00. Las noticias eran alarmantes y, puesto que todo nuestro mundo estaba organizado y dirigido por ordenadores, dibujaban un panorama en el que múltiples desgracias se producirían a partir del momento en el que el reloj marcase el primer minuto del 1 de enero del 2000.

¡Y pasó ese minuto, y el siguiente, y el siguiente…! Y aquí seguimos. Pero –como decía antes- aquel episodio marcó una tendencia que se sigue manteniendo por inercia:

LA SOCIEDAD CIVIL SOMETIDA A LOS DICTADOS DEL MIEDO. CUYA SEMILLA PLANTADA SIGUE SIENDO ALIMENTADA Y REGADA POR UN SISTEMA PERVERSO QUE SABE QUE UNA PERSONA CON MIEDO ES ABSOLUTAMENTE MANIPULABLE.

Hoy no hay efecto 2000 pero aquella amenaza ha sido sustituida por otras: las informaciones sobre el peligro de las tormentas solares siguen circulando libremente por las autopistas de las redes sociales… Los más alarmistas plantean un mundo en el que nada va a funcionar pues las interferencias que las emisiones del Sol causarán afectarán a los sistemas eléctricos, informáticos y de comunicación de todo tipo.

Y cuando hay una tregua en la generación de esas noticias nos llegan otras sobre bacterias (que algunos aseguran creadas en laboratorios) que causan enfermedad y muerte además de cuantiosas pérdidas económicas por las “medidas preventivas” que los gobiernos ponen en marcha para proteger a la ciudadanía.

O nos inducen –empleando campañas de información absolutamente sesgada- a vacunaciones masivas preventivas de males mayores que van a venir.

Además, tenemos el telón de fondo que nos muestra diariamente nuevas imágenes sobre la crisis económica que nos ahoga un poco más que ayer pero menos que mañana.

Y por si eso fuera poco las decisiones que toman los gobiernos y las instituciones, para dar respuesta a todos esos problemas planteados de forma abierta, NOS SUMEN EN UNA COMPLETA INCERTIDUMBRE, SORPRESA E INSEGURIDAD.


Los gobiernos –sean del signo político que sean- están sometidos a los intereses del mercado, a la rentabilidad del capital, a la especulación de los “valores” (que circulan de unas bolsas a otras buscando más dinero para los inversores). Y por si eso fuese poco, se inyecta dinero a las entidades financieras para seguir manteniendo un sistema que está condenado a morir.

Los servidores públicos (políticos) se han olvidado de que deben trabajar para la sociedad, que su trabajo y dedicación deben ir dirigidos a cubrir las necesidades humanas y no a pagar la deuda al Banco Mundial o al Fondo Monetario Internacional.

CABRÍA LLEGADO ESTE MOMENTO PREGUNTARNOS ¿HACIA DÓNDE VAMOS?

La mente humana es –en estos tiempos- especialmente inestable. Se ve sometida a los vaivenes de las emociones, a las presiones del exterior, a los retos que se le presentan a la persona –que son de una naturaleza desconocida- Todos los expertos y analistas de cualquier sector de la sociedad coinciden en que nos encontramos a las puertas de un cambio de proporciones inimaginables, tal vez comparable a la revolución Neolítica.

Los sistemas políticos, religiosos, económicos, científicos y de toda índole han hecho crisis y están abocados a una auténtica revolución. Y el problema es que como nunca se había producido una situación similar, los protocolos de actuación que se aplicaban antes ahora no sirven.

Una mente dominada por el miedo no encuentra salida a las dificultades cotidianas, no es capaz de generar soluciones, no accede al potencial creativo que toda persona lleva dentro… una mente dominada por el miedo sucumbe ante los problemas y entonces el desánimo, la desesperanza, la falta de confianza y la inseguridad medran a sus anchas generando somatizaciones que desembocarán en enfermedades tanto físicas como psicológicas.

PARA ELIMINAR EL MIEDO Y ALCANZAR LA ESTABILIDAD MENTAL ES PRECISO QUE EL SER HUMANO ENCUENTRE PUNTOS FIJOS QUE LE SIRVAN DE REFERENCIA. 

¿Dónde se pueden encontrar, entonces, esos puntos de referencia?

EN EL ÚNICO LUGAR POSIBLE, ES DECIR EN EL CORAZÓN DEL SER HUMANO PORQUE ALLÍ SE ENCUENTRA EL PROGRAMA DEL ESPÍRITU QUE ES INAMOVIBLE POR DEFINICIÓN.

Para afrontar todos los miedos que aparecen y seguirán apareciendo ensombreciendo nuestra vida cotidiana es necesario volver la vista hacia el interior y buscar apoyo en las referencias que se encuentran en el corazón del ser humano. Y eso se puede hacer en dos fases:

EL PRIMER PASO es buscar en el cofre de los valores internos Es importante, que cada ser humano sea consciente de sus valores, del marco ético que rige su vida y que va a condicionar su manera de entender la realidad, sus relaciones y su escala de valores. Y es que a pesar de todos los condicionantes el ser humano tiene intactos sus valores intrínsecos: la libertad, la verdad, la justicia, la paz y el amor. Estos valores sólo se pueden generar desde el corazón.  
EL SEGUNDO PASO es la identificación de sus recursos internos, de las capacidades y habilidades que hemos ido acumulando a lo largo de nuestra experiencia de vida para echar mano de ellos y utilizarlos para responder a las demandas y retos que se nos presentan. 

Cada vez más personas, en cualquier lugar del mundo, empiezan a demandar más transparencia y participación en las cuestiones que incumben a su vida. Piden que su participación cuente y se escuche su voz.

TODAS ESAS DEMANDAS IRÁN EN AUMENTO PORQUE LA CRISIS SEGUIRÁ AGRAVÁNDOSE Y CRECIENDO Y ESO HARÁ QUE UNA MULTITUD DE SERES HUMANOS EN TODO EL MUNDO NO AGUANTEN MÁS Y LUCHARÁN POR UN MUNDO MEJOR FAVORECIENDO UN REPARTO JUSTO DE LOS RECURSOS QUE TENEMOS, ESO SI, SERÁN MOVIMIENTOS PACÍFICOS QUE TRATARÁN DE REVERTIR EL ACTUAL ESTADO DE COSAS A NIVEL PLANETARIO.


martes, 13 de noviembre de 2018

LA EDUCACIÓN EMOCIONAL…. CLAVE DE LA COMUNICACIÓN


PARA QUE SE DÉ UNA BUENA COMUNICACIÓN CUANDO NOS RELACIONAMOS A TODOS LOS NIVELES, ES NECESARIO CONECTAR CON NUESTRAS PROPIAS EMOCIONES Y CON LAS DE LOS DEMÁS.

Quizás estén de acuerdo conmigo en que, muchas veces, la forma que tenemos de comunicarnos con los otros nos separa más que nos une. La mala comunicación muchas veces hace que muchas parejas se separen, que exista un clima enrarecido en nuestros trabajos, que hayan conflictos entre padres e hijos, entre hermanos, entre amigos. Y una solución a esto pasa por incluir una buena educación Emocional en nuestro sistema de comunicación.

Una parte importante de la EDUCACIÓN EMOCIONAL consiste en aprender a tomar conciencia de tus emociones y de las emociones de todas las personas con las que te relacionas normalmente.

Esto último, el tomar conciencia de las emociones de los demás, es un elemento muy importante si queremos comunicarnos de forma más respetuosa y más comprensiva con los demás. Si logramos comunicarnos de esta forma, conectando con las emociones, estaremos desarrollando una excelente comunicación emocional.

Veamos algunos beneficios de una buena educación emocional en nuestra comunicación:  

1.- Evitamos discusiones cargadas de emociones negativas.

2.- Llegamos a acuerdos, tendiendo puentes a través de las emociones, promoviendo el acercamiento en lugar del distanciamiento.

3.- Aprendemos a no reprimir las emociones y a expresarlas sin agresividad.

4.- Mejora nuestra salud física, mental y emocional, evitando los trastornos somáticos, porque expresamos las emociones adecuadamente, sin agresividad ni sumisión. Evitamos que nos salgan eczemas en la piel, dolores de cabeza, tensiones musculares, insomnio, problemas de estómago, etc. Nos ahorramos las visitas al médico y a la farmacia.

5.- No nos sentimos culpables por el comportamiento del otro.  

6.- Mejoramos el conocimiento que tenemos de las emociones y del comportamiento del otro y esto nos ayudará a prevenir futuros malentendidos.

7.- Los que se relacionan con nosotros, se sienten más y mejor comprendidos porque hemos sabido leer sus emociones más allá de sus palabras y de su lenguaje no verbal. 

8.- Mejora nuestra “CONFIANZA SOCIAL” Y “NUESTRA AUTO-ESTIMA” porque nos sentimos más capaces de comunicarnos y de resolver conflictos con los demás. 

Como veis la educación emocional en la comunicación tiene muchos beneficios. A diferencia del sistema de comunicación convencional que únicamente tiene en cuenta al emisor, al receptor y al mensaje, la comunicación emocional tiene en cuenta, además, la relación emocional: cómo conecto yo con mis emociones y cómo conecto con las emociones del otro.

Para entenderlo un poco mejor veamos algunos ejemplos:

Alguna vez, a lo largo del día se han preguntado: ¿cómo me sentí cuando aquel amigo/amiga me habló de forma tan cortante? ¿Cómo me sentí hoy cuando mi pareja me amenazó diciéndome tal, tal y tal? ¿Qué sentí cuando mi jefe me anunció aquella promoción? ¿Qué sentí cuando me ridiculizaron delante de mis compañeros de trabajo? Estas preguntas nos ayudan a conectar con nuestras emociones y nos permiten conocernos y comunicarnos mejor con nosotros mismos. 

Además, podemos aprender a tener conciencia de las emociones del otro, intuyéndolas a través de su lenguaje verbal y no verbal.

Por ejemplo, ¿alguna vez, estando en su trabajo, algún compañero/a les ha puesto mala cara o se ha mostrado ausente, sin ganas de hablar? ¿Qué han pensado sobre él o sobre ella? Se han preguntado: ¿cómo se siente esta persona?, ¿estará triste o enfadado/a por algo?

Alguna vez si mi pareja llega a casa y me fijo en su rostro y en su lenguaje no verbal (cansancio) y en sus palabras (monosílabos, tono de voz apagado, sin ganas de conversar), ¿qué es lo que hacemos normalmente? Lo que solemos hacer es hablarle aceleradamente para ver si así reacciona o le exigimos que me hable y sonría porque yo no me merezco que él/ella me mire así o me hable con esa desgana.

Esta respuesta nuestra dificulta mucho la comunicación con el otro, conseguimos todo lo contrario, incomunicación y que el otro se ponga a la defensiva.

Pero si lo que quiero es fomentar la comunicación con el otro, es necesario que comprenda cómo se siente y comunicarme con él/ella desde sus emociones, permitiéndole que se tome su tiempo, adaptándome a su ritmo en ese momento.

ESTÁ MUY BIEN COMUNICARNOS CON UNA BUENA EDUCACIÓN EMOCIONAL, PERO NO OLVIDEMOS OTRO COMPONENTE FUNDAMENTAL PARA UNA EXCELENTE Y MARAVILLOSA ………… COMUNICACIÓN EMOCIONAL ……………………. EL AMOR EN SUS DOS MÁXIMAS EXPRESIONES, A UNO MISMO Y A LOS DEMÁS.



sábado, 10 de noviembre de 2018

NO SEAS UNO MÁS…….. SE TÚ MISMO (REFLEXIONES PARA EL FIN DE SEMANA)

“Dedicarse a servir cervezas o llevar pizzas no te quita dignidad. Tus abuelos lo llamaban de otra forma: oportunidad”……..Bill Gates


TODOS ADMIRAMOS ESAS HISTORIAS EN LAS QUE UN SER HUMANO ES CAPAZ DE ROMPER CON TODAS LAS FUERZAS QUE LE EMPUJAN A SER UNO MÁS Y EMPIEZA SU PROPIO CAMINO. EMPIEZA A SER ÉL.

Nos gusta ver cómo el ser humano se lanza a la aventura, cómo da la vuelta al mundo con su pequeña cámara de fotos y cómo, tras años de trabajar en una vieja cafetería o estudiar a la luz de una vela, es capaz de ver realizada su ilusión. En libros y películas, nos encanta topar con personajes sumergidos en hazañas y proezas, pero después, en la vida real, renunciamos con facilidad a convertirnos en nuestros propios héroes. 

¿POR QUÉ DEJAR QUE LAS GESTAS SIEMPRE PERTENEZCAN A LOS DEMÁS?

Cuando alguien termina sus estudios o cuando descubre qué es aquello que le apasiona, lo más probable es que no disponga de unas capacidades lo suficientemente desarrolladas como para poder ganarse la vida con ello. Sin embargo, y como suele decirse, «de algo hay que comer». Es en este momento en el que, por buscar un trabajo que cubra las necesidades básicas, el riesgo de abandonar una ilusión, un deseo se hace más elevado. Pero deberíamos preguntarnos, ¿Por qué un trabajo nutricional y una ilusión han de ser incompatibles?

“DE NADA SIRVE QUE ALIMENTEMOS NUESTRO ESTÓMAGO SI NOS OLVIDAMOS DE ALIMENTAR NUESTRAS ILUSIONES Y DESEOS”.

Entre las biografías de grandes seres humanos, es sencillo encontrar historias en las que sus autores relatan cómo antes de convertirse en lo que habían soñado, tuvieron que trabajar repartiendo periódicos, cortando el césped o vendiendo palomitas. Estos seres humanos que de alguna manera han influido o transformado nuestro mundo tenían algo en común: NO DEJARON QUE UN TRABAJO DE TRANSICIÓN SE INTERPUSIERA EN SUS SUEÑOS.

Si trabajas ocho horas en una pizzería y al terminar te pones a pintar, no eres pizzero, eres pintor. ERES LO QUE AMAS, NO LO TE QUE DA DINERO.

Es posible que lo que te apasiona, lo que te ilusiona, tarde en darte dinero, y que hasta que eso ocurra tengas que buscar un trabajo nutricional o de mantenimiento.

No importa si este no tiene ninguna relación con lo que tú deseas o incluso si no está muy bien visto a ojos de los demás. Lo que importa es que cuando termines tu jornada TE ENTREGUES CON ENTUSIASMO Y DEDICACIÓN A ESA ACTIVIDAD QUE TE ENAMORA.

En ocasiones, vale más apoyarse en un trabajo que no tenga nada que ver con nuestro sueño y al terminarlo poner todo nuestro corazón en lo que amamos que asentarse en uno que se parezca y quedarse ahí. AL FINAL, ESO ES LO QUE DIFERENCIA AL SER HUMANO QUE TRIUNFA Y HACE QUE SUS ILUSIONES SE CUMPLAN, DEL QUE SE ACOMODA Y NO LUCHA Y SE ESFUERZA EN SER ÉL MISMO.

Pensamos que trabajar en un empleo que requiere baja formación es rebajar nuestra categoría. Ambicionamos el cielo e infravaloramos el suelo, ignorando que ambos son parte de una misma cosa.

ES POR ESTE MOTIVO QUE MUCHAS PERSONAS SE QUEDAN EN LA ZONA MEDIA: COMO NO UTILIZAN EL SUELO, NO PUEDEN SALTAR; Y COMO NO PUEDEN SALTAR, NO ALCANZAN EL CIELO.

Lo que convierte a una historia en hazaña no son los pasos que damos sobre un camino recto y asfaltado, sino los puentes que construimos sobre los ríos y desniveles. Es posible que mientras construimos el puente hacia nuestro sueño tengamos la sensación de que no avanzamos o de que lo hacemos a poca velocidad.

POR ESO, ES IMPORTANTE RECORDAR QUE CADA UNO DE LOS MADEROS, CUERDAS Y CLAVOS QUE PONEMOS EN NUESTRO PUENTE NO SON UNA PÉRDIDA DE TIEMPO, SINO UNA PARTE IMPRESCINDIBLE DEL PLAN.


lunes, 5 de noviembre de 2018

VIVIR Y MORIR



Solo tenemos una cosa segura cuando nacemos y no es otra que algún día moriremos.

Casi siempre la muerte constituye un acontecimiento doloroso, así como un tema de difícil trato, debemos profundizar respecto de ella y su condición de inevitable y cierta; su trascendencia no puede ser ignorada por aquél que tiene el deseo vehemente de conocer y respetar el universo, ya que instituye ésta una realidad intrínseca de todo ser vivo, mientras algunos fallecen otros nacen, sustentándose así vida y muerte.  

No sería coherente evitar reflexionar sobre la muerte, ya que a través de nuestra vida las reglas de nuestra experiencia personal nos van generando conciencia respecto de la misma en el reflejo de nuestro propio envejecimiento, y en la observación de la muerte de nuestros semejantes; lo que nos conduce a convencernos y aceptarla de manera íntima y emotiva, ya que nuestra capacidad de raciocinio nos permite adquirir conciencia del nacimiento y de la muerte, siendo aptos de concebir nuestra propia existencia, es decir en nuestra experiencia vivencial SOMOS, VIVIMOS Y EXISTIMOS, ya que tenemos una experiencia dinámica al razonar y juzgar, por lo que comenzamos a morir una vez nacemos, ya que lo único que nos distancia de la muerte es el tiempo y ésta última se encuentra presente en la vida.

Resulta precisamente la experiencia respecto de la muerte, la que nos revela la temporalidad de la vida respecto de nuestra individualidad, más sin embargo, su permanencia constante en el universo; es lo que nos motiva a determinar nuestras acciones, en la persecución de un modo de vida deseado, y la evidencia de la existencia e inmortalidad del alma, nos hace más llevadera la vida, observando con menor temor tanto la muerte ajena como la propia, siendo conscientes de que vida y muerte son dos estados de manifestación de la materia, la vida es considerada presencia y por el contrario la muerte generalmente se entiende como la ausencia o despersonificación del ser humano.

La condición de morir resulta inherente a la misma vida, más sin embargo, generalmente dejamos que tan importante acontecimiento nos resulte imprevisto, siendo tan importante el nacer en buenas condiciones como preparar la muerte en las más dignas y felices circunstancias posibles.

Con el fin de evitar el temor y la angustia ya que de cualquier forma se vive muriendo y se muere viviendo, hagámoslo de tal manera que resulte digno haber vivido;

"Si tenemos miedo de morir, es que también tenemos miedo de vivir".


viernes, 2 de noviembre de 2018

EL MIEDO A QUEDARSE A SOLAS CON UNO MISMO (REFLEXIONES PARA EL FIN DE SEMANA)

UNA REFLEXIÓN EN FORMA DE PREGUNTA, QUE A LO LARGO DE NUESTRA EXISTENCIA NOS HACEMOS ES: ¿LA VIDA SE NOS ESCAPA A CADA MOMENTO? ¿O SOMOS NOSOTROS LOS QUE LA DEJAMOS ESCAPAR?

Dentro del ser humano, en su interior siempre hay ruido mucho ruido interno pero detrás de todas nuestras ocupaciones, y detrás de nuestro infatigable quehacer diario, lo que se esconde es, el mayor miedo que tiene el ser humano, que no es otro que nuestro miedo a quedarnos a solas con nosotros mismos, con nuestra realidad personal, y a enfrentarnos con nuestros sentimientos más íntimos, pues en el fondo intuimos lo vacía que realmente está nuestra vida y por ello rechazamos toda posibilidad de reflexión sobre nosotros mismos, y sobre nuestros anhelos y deseos.

POR ESO TENEMOS LA EXTRAÑA SENSACIÓN QUE UNAS VECES ES LA VIDA LA QUE SE NOS ESCAPA A CADA MOMENTO Y OTRAS SOMOS NOSOTROS LOS QUE DEJAMOS QUE SE NOS ESCAPE.

Lo que nos ocurre es que tenemos demasiadas ocupaciones, ¿Verdad?

Es curioso este modo habitual de actuar en el que no valoramos ni apreciamos la vida en todo su esplendor y grandeza, ni tampoco a nosotros mismos, porque tal vez el sentido último de la vida sea aprender a convivir con uno mismo, admirarnos dentro de nuestras propias limitaciones, cuidarnos y llevar hasta el extremo el amor a los demás y también, fundamentalmente, el amor por uno mismo.

Darnos cuenta de las cosas (que es el paso previo necesario para poder resolverlas después) requiere un tiempo de observación eso sí sin autoengaños ni juicios y la posterior aceptación de lo que se descubra en esa observación.

Pero normalmente ocurre que no es de nuestro agrado mucho de lo que observamos. Y no es porque no haya algo agradable que encontrar, que siempre lo hay, sino porque siempre nos fijamos en primer lugar en aquello que no nos gusta de nosotros. 

Quizá por eso nos cuesta tanto perdonarnos y en numerosas ocasiones nos tratamos injustamente al seguir reprochándonos cosas del pasado.

Es importante el diferenciar que no es lo mismo el miedo a la soledad que el miedo a quedarse a solas con uno mismo.

Los momentos de soledad son enriquecedores (e imprescindibles) es muy útil la soledad cuando uno trata de conectar con su propia esencia, con la auténtica naturaleza de nuestro ser, ya que el personaje que estamos viviendo continuamente relega a un segundo plano lo que somos realmente.

Las comparaciones se presentan a menudo en nuestra mente, y eso es lo que nos desconcierta.

Compararse con los otros sólo es bueno si eso se convierte en una motivación que impulsa a mejorar, pero quedarse sólo en la desazón o la envidia por lo que el otro ha conseguido, se convierte en otra pesada e incómoda carga con la que tenemos que seguir viviendo.

Por otra parte, tenemos la errónea tendencia a idealizar la vida de los otros que, sin duda, no es tan perfecta o idílica como aparenta o como imaginamos.

Y sobre todo, que cada quien es cada quien. Y la vida se vive con las posibilidades personales, intelectuales, o sociales, que cada uno tiene en cada momento.

EVITARSE CONTINUAMENTE A SÍ MISMO, IMPEDIRSE LOS MOMENTOS DE ESTAR A SOLAS, O NO PROPICIARLOS, ES UNA EQUIVOCACIÓN.

NO TIENE SENTIDO TRATAR DE ESTAR EVITÁNDOSE CONTINUAMENTE.

Lo negativo y lo cierto, que tienen este tipo de huidas es que vayas donde vayas te encontrarás contigo mismo. Es así. Huir es inútil porque te sigues a todos lados. No hay lugar en el que ocultarse de uno mismo. 

QUEDARSE A SOLAS CON UNO MISMO ES UN EJERCICIO DE AMOR.

Es algo que debiera ser inaplazable y que, increíblemente, aplazamos. Antes o después, y es mejor antes, ha de suceder la reconciliación incondicional con uno mismo; amarse a pesar de todos los pesares; comprenderse, aceptarse y darnos un gran abrazo con la promesa de que el resto de la vida será de otro modo más sereno y comprensivo. 

Bastante tiene uno con ser como es, o como a decidido ser, como para encima tener que estar enfrentándose a sí mismo continuamente en un conflicto irreconciliable, y que acabe convirtiéndose en una relación tensa en la que la mala cara sea lo que más destaque, cuando debiera ser un encuentro que cada vez nos proporcione una mayor felicidad.

Es imprescindible la reconciliación. Hacer cuanto sea necesario para que estar a solas sea grato, sea un placer, sea algo que busquemos con la mayor asiduidad posible para disfrutarlo, y que no sea el momento que se aprovecha para auto-reprocharse, para echarse en cara asuntos atrasados.

¿Hay algo más absurdo que la hostilidad contra la única persona que ha permanecido contigo en todo instante y te va a acompañar hasta el final, o sea, tú?

Sería bueno exigirse cada día un momento de calma, y cumplirlo; un momento todo lo amplio que sea posible y en el que uno sea el único protagonista; un momento para decir “Soy yo”, o “Estoy aquí”, o “Soy el principal motivo de mi vida”… cualquier cosa que a uno le sirva para reconectar con quien de verdad es.

La soledad y estar a solas con uno mismo, deben ser un bálsamo para el alma donde podamos sentirnos cada vez más próximos a nuestro Ser Completo.

NI SIQUIERA TÚ TIENES DERECHO A JUZGARTE 

Lo que creo que hacemos mal es juzgarnos desde nuestro hoy, al que hemos llegado a base de trompicones la mayoría de las veces, y que nos permitamos juzgar cualquier momento de nuestro pasado, que con la mejor voluntad, o con la única opción que nos quedó libre o que fuimos capaces de encontrar, hicimos lo que hicimos.

Ni siquiera tú tienes derecho a juzgarte. O cuanto menos, no tienes derecho a juzgarte con un aire de superioridad, presenciando desde la experiencia de hoy la inexperiencia de antes.

Quien fuiste antes –hace años o hace unos minutos- se merece comprensión y consideración. Se merece respeto más que injusticia.

Ni siquiera tú tienes derecho a juzgarte. Sólo tienes derecho a mirarte de un modo tolerante, a ser generosamente comprensivo, a darte abrazos, a agradecer a todos los “yoes” de tu pasado que han contribuido a llegar hasta el que eres hoy… y a seguir adelante.

Siempre adelante con la idea muy clara de que te vas a seguir equivocando. Pero con el deseo y la voluntad de no encontrar en ti a una persona llena de amor que desea compartirlo con quienes le rodean.


miércoles, 31 de octubre de 2018

LA DIFICULTAD DE SER COHERENTE EN EL MOMENTO ACTUAL


VIVIMOS EN UN MOMENTO EN EL QUE LOS CAMBIOS A TODOS LOS NIVELES, SE SUCEDEN A GRAN VELOCIDAD, BAJO UNA CRISIS ECONÓMICA Y EN MEDIO DE UNA GRAN CRISIS DE VALORES HUMANOS. 

Son momentos en los que da la impresión que como humanidad hemos perdido el rumbo, no sabemos a dónde ir, ni a donde vamos a llegar, todo son prisas sin saber muy bien para que, lo que genera un estrés y una gran inseguridad por lo que evidentemente bajo estas condiciones es muy difícil ser coherente y más difícil aun, poner coherencia en nuestras vidas. Así que Vamos a empezar por definir que es “la coherencia” y que ser coherente. Porque para poder aplicar algo a nuestra vida lo primero que debemos saber es que es.

LA COHERENCIA ES LA CAPACIDAD DE CONECTAR MUCHOS ELEMENTOS PARA LLEGAR A ESTABLECER UN MOVIMIENTO ARMÓNICO CON TODAS LAS PARTES RELACIONADAS.

Cada uno de nosotros está en un momento distinto de nuestra evolución, pero todos estamos en el estadio de crisálida, preparándonos para abandonar el sueño de las apariencias y despertar a la verdad de lo trascendente. Encontrar el sentido de por qué estamos juntos en este tiempo y en este espacio pasa por ser coherente con nosotros mismos y con los demás.

1.- Ser coherente consigo mismo es saber en qué momento estoy y aceptar que mi momento no tiene por qué coincidir con el de los otros, ni tan siquiera con el de la pareja.

2.- Ser coherente es saber aceptar que el medio en el que me desenvuelvo es el entorno que me sirve de espejo para verme y al que yo sirvo para su transformación, mientras me transformo.

3.- Ser coherente es aceptar los pasos que cada día me muestran mis capacidades y mis limitaciones, mientras valoro las capacidades y las limitaciones que poseen el entorno y cada uno de los seres humanos que lo integran.

4.- Ser coherente es convertir las “limitaciones” en oportunidades y no intentar que la evolución de la realidad que se derive de nuestras acciones acabe en unos objetivos previstos de antemano. Las realidades nuevas, que de aquellas acciones surjan, no pueden ser interpretadas a partir de un modelo concebido previamente, están llamadas a colocarnos en nuevas perspectivas. Abrirse a nuevas lecturas de cualquier realidad o experiencia requiere el entusiasmo de los niños o el de los inocentes.

5.- Ser coherente es asumir que la propia naturaleza de la evolución humana tiene como recurso principal la relación con los miembros de la especie y con el entorno que nos acoge. Con todos los miembros y con todos los entornos en los que la vida nos ha colocado.

6.- Ser coherente es no esperar a ser comprendido o comprendida en nuestras circunstancias, mientras no nos asumimos o no nos reconocemos como individualidades únicas en proceso de transformación, navegando en un mar de incertidumbres, permanentemente ideando estrategias para ajustarnos a los vaivenes del movimiento de la vida.

7.- Ser coherente es cuidar con amorosa dedicación y respeto nuestras circunstancias; ellas son las semillas de nuestro florecimiento. Mientras, paralelamente, desarrollamos nuestro respeto y empatía por las circunstancias de los demás que, también, son el germen de nuevas y particulares primaveras.

8.- Ser coherente es desarrollar la capacidad de hacerse cómplice con los demás y con el juego de la Vida. Un juego que se esconde tras la apariencia de los retos y de los conflictos humanos, para que descubramos las leyes de la Creación y las apliquemos con el corazón.

9.- Ser coherente, por último, es saber que soy un ser espiritual en proceso hacia una mayor consciencia, aceptando la soledad individual y sintiéndome solidario con aquellos y aquellas que no pueden mirar dicho proceso evolutivo por el miedo y el vértigo que les produce.