C.E.

C.E.
....

sábado, 15 de junio de 2013

SER CONSCIENTES….LA TOMA DE CONCIENCIA

EN EL MOMENTO ACTUAL QUE NOS TOCA VIVIR EL CUAL PARA UNA GRAN MAYORÍA ES DE “DIFÍCIL COMPRENSIÓN”, NO ENTENDIENDO DONDE NOS LLEVA ESTE CAMINO QUE SIGUE LA SOCIEDAD, ES CUANDO MÁS NECESITAMOS SABER, ES CUANDO MÁS NECESITAMOS “TOMAR CONCIENCIA” 

Es necesario saber que el ser humano en muchos casos, vive con la conciencia aun por desarrollar. Las personas trabajan soñando. Las personas andan por las calles soñando. Las personas viven y mueren soñando. Necesitamos, ser conscientes, tomar conciencia. Quien toma conciencia deja de soñar. Quien toma conciencia se convierte en un buscador del conocimiento y los mundos superiores. Quien toma conciencia empieza a ver la “LUZ”. 

 “LA LUZ” del conocimiento, ya que todo parte de dicho conocimiento, más concretamente de nuestro “auto-conocimiento”, dando paso a un proceso natural en nuestra evolución y aprendizaje….a mayor conocimiento, mayor nivel de conciencia y a mayor nivel de conciencia, mayor grado de moralidad se desprenderá de nuestros actos. 

LA CONCIENCIA 

Dentro de las tradiciones espirituales y esotéricas de Oriente y Occidente se hace de la conciencia el eje central del desarrollo interior del ser humano considerándosela una función inherente a la esencia espiritual, como una dimensión central que sirve de base y de contexto a toda experiencia.

Los maestros o sabios plenamente realizados expresan inequívocamente que nuestro estado de conciencia habitual no sólo no es óptimo sino que es también nebuloso e ilusorio. Afirman que, lo sepamos o no, vivimos prisioneros de nuestra propia mente, total e inconscientemente atrapados por un continuo dialogo interior fantástico que crea una deformación ilusoria (ruido interior) capaz de consumir totalmente la percepción de la realidad.

Tal y como el mayor discípulo de Lao-Tse, Chuang Tse, decía a sus discípulos:"¿Cómo se yo que al apegarme a esta vida no estoy apegándome a un sueño y retrasando mi entrada en el mundo real?". El conocimiento o leyes universales, nos enseñan que nos encontramos "dormidos" o soñando; vivimos, en la gran mayoría de los casos, siendo víctimas de las circunstancias y sólo a través de un trabajo adecuado podemos salir de este sueño. Y la adquisición de un nuevo estado de Ser y por lo tanto de Conciencia es el camino de la evolución, tanto personal, como colectiva.. 

LOS CUATRO ESTADOS DE CONCIENCIA

Existen diversas definiciones sobre los Estados de Conciencia, en general se afirma que estos se disponen a lo largo de un espectro que representa los diferentes niveles de expresión de la conciencia, en donde cada nivel va asociado a un sentido peculiar de la experiencia o vivencia y de la identidad, el cual va desde la experiencia conocida como Conciencia Absoluta, Budeidad, Nirvana, Conciencia Cósmica, Conciencia de Cristo, etc., hasta llegar en un sentido descendente, a un grado de identidad que podemos denominar conciencia "yoica". 

En el Conocimiento se afirma que tenemos Cuatro Estados de Conciencia, dos que conocemos y dos que ignoramos: 

1) SUEÑO
2) VIGILIA
3) AUTOCONCIENCIA
4) CONCIENCIA OBJETIVA 

EN EL PRIMER ESTADO DE CONCIENCIA el ser humano está en un estado pasivo, su cuerpo está casi inactivo, descansa. Es un estado donde se recupera el organismo sin ninguna interferencia.

EL SEGUNDO ESTADO DE CONCIENCIA es el habitual, comúnmente considerado como la cúspide de la conciencia , en el cual uno camina, trabaja, escribe libros, conversa de asuntos sublimes y al cual se le llama también de conciencia lúcida, pero si observamos su mundo interior vemos que no hay mucha diferencia con el estado anterior, no puede detener el flujo de sus pensamientos, ni controlar su imaginación, ni sus emociones, ni su atención, en un mundo subjetivo de "me gusta, no me gusta", "quiero, no quiero", "creo, no creo", por lo que su visión del mundo resulta limitada por estas subjetividades y por su propia imaginación.

EL TERCER ESTADO DE CONCIENCIA, es el Recuerdo de Sí, es la conciencia de la individualidad, a partir de aquí podemos comenzar a vivir en la Verdad. Toda la actividad humana en el campo de la vida diaria pasa por alto este estado al darlo por sentado y ni sospecha que carezcamos de él. Estado en el cual comienza a manifestarse nuestra esencia. A este estado sólo puede accederse por medio de un trabajo continuo.

EL CUARTO ESTADO DE CONCIENCIA es el de Conciencia Objetiva, donde el hombre ve las cosas tal como son, es decir se vive en la Verdad, también se le denomina Iluminación y con otros nombres que hemos citado y que es en sí indescriptible. Y el único camino válido hacia la Conciencia Objetiva pasa a través del desarrollo de la Conciencia de Sí, como resultado de un crecimiento interior y de un prolongado Trabajo sobre Sí.

En cada uno de estos estados la configuración de la realidad difiere, cuanto más bajo es nuestro grado de Conciencia mayor es nuestro grado de ilusión, por la tanto la percepción y los razonamientos que tenemos sobre ella esta enrarecida en un alto grado. Todo esto es muy significativo pues dentro del modelo de razonamiento psicológico occidental se ve a la psicosis como un estado de conciencia sub-óptimo, en el que se ve a la realidad deformada y no se reconoce esta deformación. Dicho de otra manera vivimos en un estado de sueño. Y a veces la vida del hombre es una locura sin sentido.

El ser humano apenas puede reconocer esta condición de sí mismo y esto en el mejor de los casos. Es por ello que afirmamos que una enseñanza correcta tiene en cuenta esta definición genérica, pero fundamental de los Cuatro Estados de Conciencia. Y cuando se avanza en el Camino Interno se podrá mirar hacia atrás y ver las limitaciones que antes no se reconocía. De la misma manera en que alguien que vive en un medio urbano crónicamente contaminado se percata de ello sólo al salir de él.

LA IDENTIFICACIÓN 

En general se la define como un proceso inconsciente en el cual el ser humano se asemeja o se siente, es decir se hace uno con algún objeto. Ahora bien este objeto puede ser externo (una persona o algún objeto perceptible) o Interno (fenómenos, contenidos o representaciones mentales), en virtud del cual algo es vivificado como si mismo, con un alto grado de significado para la persona.

Es decir de que estamos tan identificados con alguna manifestación de nuestro ego que jamás se nos llegaría a ocurrir cuestionarnos aquello que creemos que somos.

Cuando nos identificamos con alguna manifestación del ego, esta manifestación se convierte en un contexto, en un marco de referencias, a partir del cual se contempla cualquier otro contenido y experiencia mental. Así una manifestación egoíca determina el significado, la percepción, el grado de creencia, la motivación y el comportamiento del ser humano.

EL RECUERDO DE SI

El trabajo de la toma de conciencia, puede pues desde cierto ángulo considerarse como una des-identificación progresiva respecto a lo que creemos que somos, respecto a nuestro propio ego.
En la práctica de la meditación diaria como trabajo fundamental para dicha toma de conciencia, somos conscientes de todo nuestro contenido mental. Es un proceso por el cual vamos refinando la percepción para despojarnos de capas o niveles cada vez más sutiles de identificación.

Y existe una forma de meditación activa para la vida diaria que se denomina “RECUERDO DE SÍ”.

Podríamos definirlo como el esfuerzo realizado en un momento específico de estar más consiente, percibiendo todo en el aquí y ahora, haciendo conciencia de la propia conciencia, en lugar de estar inmerso en el ruido interior o sumergido en las reacciones hacia los numerosos estímulos que nos llegan . Es una lucha privada e interna para adquirir mayor conciencia y es el camino de toda práctica que nos lleva a evolucionar conscientes.

La mayoría de las tradiciones reconocen la existencia de un amplio espectro de Estados de Conciencia, y acentúan diferentes técnicas para alcanzarlos pero todos pasan por el Recuerdo de Sí. Y en un estado elevado de conciencia encontramos las siguientes características:  

1) INEFABILIDAD: La experiencia es de un poder tal y tan diferente de la experiencia ordinaria que da la sensación de que desafía a toda descripción.

2) NOÉTICA: Hay una sensación incrementada de claridad y comprensión 

3) PERCEPCIÓN ALTERADA DEL TIEMPO Y DEL ESPACIO.

4) APRECIACIÓN DE LA NATURALEZA UNITIVA e integrada del universo y de la propia unidad con él.

5) INTENSO PENSAMIENTO POSITIVO, incluyendo una sensación de la perfección del universo. Las personas que alcanzan algunas de estas situaciones en forma real tienen cambios perdurables en su forma de ser, el ser humano se siente el centro responsable, activo y creativo de sus propias actividades y de sus propias percepciones, más auto determinado, con más "libre albedrío" que en otras veces. Es decir se fortalece su conciencia.

INTENTEMOS EN LA MEDIDA QUE NOS SEA POSIBLE Y CON LOS MEDIOS QUE CADA SER HUMANO TENGA A SU ALCANCE, SER UN POCO MÁS CONSCIENTES CADA DÍA.

ESA MAYOR CONCIENCIA ES LO QUE NOS VA A PERMITIR SER ......"MÁS NOSOTROS MISMOS".

No hay comentarios:

Publicar un comentario