jueves, 22 de septiembre de 2016

LA SOLUCIÓN DE PROBLEMAS Y NUESTRA MENTE

"NUNCA SE DA TANTO COMO CUANDO DAMOS A LOS DEMÁS SEGURIDAD Y CONFIANZA".

LA MENTE HUMANA SUELE TENDER A ANTICIPAR DESGRACIAS. Y SUCEDE QUE CUANDO SUFRIMOS ANTES DE LO NECESARIO, SUFRIMOS MÁS DE LO NECESARIO, COMO DECÍA SENECA: “SUFRIR ANTES DE TIEMPO ES SUFRIR DOS VECES”.

Las estadísticas afirman que el noventa por ciento de nuestros sufrimientos los causan cosas anticipatorias que no han sucedido ni van a suceder. Si uno observa su mente, comprobará que funciona de manera fugaz e inquieta. Se mueve yendo y viniendo entre el pasado y el futuro y discurre rápida entre los polos de la antelación y la memoria. Pero tal función no tiene por qué conllevar la anticipación sufridora que, a menudo, tortura a muchas personas.

La mente cuida de nuestro cuerpo, revisando velozmente registros pasados, a la vez que los proyecta en sucesos por venir. UNA FUNCIÓN QUE, AUNQUE NOS PROTEGE DE PELIGROS Y PREVIENE RIESGOS, PUEDE GENERAR PENSAMIENTOS INFUNDADOS ACERCA DE DESGRACIAS VENIDERAS. No tenemos más que el presente. El estado de pre-ocupación es estéril, ya que lo apropiado es ocuparse, no pre-ocuparse que es lo mismo que ocuparse antes de tiempo. Recordemos que somos más felices y eficaces creando soluciones que dando vueltas en torno a los problemas. Entretanto, ¿qué mejor que abrir el corazón a la esperanza?

Una mente que procesa el problema, que se acerca una y otra vez a éste y no crea soluciones, es una mente incompleta. Una mente sana observa el problema y, rápidamente, lo suelta para reorientarse de inmediato hacia las posibles de las soluciones que correspondan a cada problema que nos surja en la vida.

El miedo y la tensión, tan sólo cumplen su verdadera misión cuando movilizan la inteligencia hacia la acción que convenga. Mantengamos la atención para no “engancharnos” al problema, ya que una vez “visto” éste, donde realmente tenemos que poner nuestra visión es en las soluciones certeras. No miremos tanto al veneno como al antídoto. Y, si al principio éste no se ve, tal ausencia no quiere decir nada. Por el mero hecho de “observar” el problema, los remedios y soluciones aparecerán progresivamente en la consciencia. AQUELLO EN LO QUE UNO ENFOCA SU ATENCIÓN TIENDE A CRECER, SE TRATE DE SOLUCIÓN O SE TRATE DE PROBLEMA.

Cuando se quiere ayudar a una persona cuya mente se siente amenazada por problemas venideros, lo mejor que puede hacerse es ayudar a dicha mente a que se torne clara y confiada. De esta forma, estará más capacitada para enfrentar las pruebas que se avecinen con ecuanimidad y eficacia.

Entonces, ¿qué mejor apuesta que fomentar los recursos del ahora? Sin duda, el sentimiento de confianza es la mejor opción de nuestra mente y es el gran rasgo de la inteligencia del alma. La confianza es complicidad y comunión con una sintonía más amplia. La confianza es sintonía con ese Poder tan grande que mueve los átomos y las galaxias. Vivir en la confianza es sentir que, llegado el momento de las encrucijadas, uno sabrá hallar las claves y decidirá lo que entonces haga más falta. La confianza es saber que el tiempo va a favor y que, cada día, nuestra mente es más competente y sabia. Y de la misma forma que el Universo se expande a velocidades infinitas, nosotros también nos abrimos a lo que, en realidad, somos: Observadores del gran regalo de la consciencia.

RECORDEMOS QUE AL FINAL, TODO SE ARREGLA, Y QUE, EN REALIDAD, NUNCA PASA NADA. ADEMÁS, SI UNO REFLEXIONA, TERMINA POR RECONOCER QUE EL DOLOR Y LAS PÉRDIDAS PASADAS ABRIERON NUEVOS CAMINOS INTERNOS POR LAS QUE SE EXPANDIÓ LA CONSCIENCIA.

EL DOLOR QUE TUVIMOS QUE SOPORTAR, ACOMPAÑADO DE PÉRDIDAS, VACIÓ NUESTRO EGOISMO Y “ELIMINO” ILUSIONES QUE NOS ESCLAVIZABAN. MÁS TARDE, CUANDO LAS BURBUJAS SE DESVANECEN, SENTIMOS MAYOR LIGEREZA Y VIBRAMOS EN LA SINTONÍA DEL ALMA.


martes, 20 de septiembre de 2016

CONOCIMIENTO, INTELIGENCIA Y SABIDURÍA

”LA SABIDURÍA ES UN FENÓMENO TOTALMENTE DISTINTO; ES EXPERIENCIA, NO CREENCIA. ES EXPERIENCIA EXISTENCIAL”.

Lo que sabes no es lo mismo que lo que crees. La sabiduría es interna y parte de una experiencia previa. La creencia es etérea y se apoya en el miedo o en el deseo, pero no en el saber vivenciado y asimilado desde lo más profundo del ser.

El camino que nos lleva a la sabiduría consta de tres partes:

1.- EL CONOCIMIENTO.

2.- LA INTELIGENCIA QUE ES CONSECUENCIA DEL BUEN USO DEL CONOCIMIENTO.

3.- LA SABIDURÍA QUE ES EL RESULTADO DEL BUEN USO DE LA INTELIGENCIA.

Y a la sabiduría solo se puede llegar a través de la experiencia, la experiencia es el resultado de llevar a la práctica nuestra inteligencia. 

Es el camino para integrar el aprendizaje, que nos lleva a la evolución correcta. La experiencia es la clave.

Venimos a hacer, no a teorizar. La teoría sin llevarla a la práctica, es solo eso teoría y no tiene valor si solo se queda como teoría. Y si vamos a lo anterior, a la experiencia nos encontramos con la atención. Donde ponemos nuestra atención llevamos nuestra energía y ahí, construimos una experiencia.

Aquello en lo que pones tu atención, que observas, que comienza a interesarte, que conecta con tu interior, que te arrastra… es lo que se convierte en tu pasión, en el grado que sea, por el tiempo que permanezca. Ahí, en ello se cultiva el inicio de la experiencia, la base de todo aprendizaje.

Lo que vives, lo que haces, lo que aprendes, lo que asumes, lo que asimilas, lo que te mejora, lo que hace que comprendas, lo que mueve tu compasión…aquello es lo verdadero. Aquello que sientes en el alma, que te llena, que te da plenitud. Ese es el camino a seguir.

Y DESPUÉS, SI HEMOS DECIDIDO EL “HACER”, SI LO HEMOS “HECHO BIEN”, TIENE RELACIÓN CON LO QUE HAYAMOS APRENDIDO Y CON LO QUE HAYAMOS MEJORADO, Y NO RESPECTO DE NADIE, SINO DE NOSOTROS MISMOS, ENTONCES LA VIDA HABRÁ TENIDO SENTIDO. NO HABRÁ SIDO UNA VIDA VACÍA.

EN LA VIDA QUERIDOS LECTORES/AS, SOLO HAY DOS OPCIONES, HACER O NO HACER, PUESTOS A ELEGIR. ELIJAMOS LA PRIMERA.


lunes, 19 de septiembre de 2016

EL AMOR ES EL MEJOR “PEGAMENTO”

Estamos en una época en la que hablar de amor se ha banalizado. O nos da vergüenza o lo utilizamos como un vocablo de usar y tirar, sin darlo el valor que tiene.

Se habla de amores de plástico, de hoja delata, de gominola, de sabores y olores distintos, de quita y pon o de tira y afloja, de amores de sustitución.

Escuchamos expresiones tales como: “el amor ahora, no dura”, “dicen que se quieren mucho y a los dos días…”

Hablamos de amor desde nuestra parte racional, cuando para hablar de amor debemos hacerlo desde el corazón, con sentimiento, sensibilidad y ternura.

El amor parece estar de rebajas. A buen precio, de fácil compra y de rápido consumo. Un amor que parece no tener nada que ver con aquel que inspiró los poemas románticos del pasado, o más atrás aún las muertes de los amantes que no podían concebir la vida uno sin el otro.

LO PERFECTO NO EXISTE. CUANDO MATERIALIZAMOS EL SENTIMIENTO ALGO SE ESCAPA. Es como si su fórmula perfecta estuviese en el aire, en la mente, en el sentimiento o en el corazón pero cuando tenemos que presentarnos de su mano se deteriora al instante. 

SIN EMBARGO, SE SABE SI NO NOS EQUIVOCAMOS CUANDO HACE DE “PEGAMENTO”. CUANDO UNE SIN ATAR. CUANDO TE IMPELE A QUEDARTE CERCA. CUANDO LO NECESITAS PARA SEGUIR UN DÍA MÁS, UN PASO MÁS.

No sé si el amor se identifica con una persona concreta, ni si se produce en una circunstancia definida, ni si se tienen que dar condiciones sin las cuales no se haga realidad.

No sé si hay normas que lo metan entre carriles, ni si para él está algo prohibido.

No sé si debe ser dulce o si el agridulce también cabe en su interior. Lo único que parece evidente es que la fuerza mayor de la existencia. Que se vive por él y también se muere. Algo se muere siempre en nosotros, cuando nos salimos de su energía.

DE CUALQUIER FORMA HAY QUE METERSE DENTRO. SI NOS ROZA ESTAMOS PERDIDOS PORQUE QUEDAREMOS PEGADOS PARA SIEMPRE. 

QUIEN LO PRUEBA NO OLVIDA SU SABOR. NI ES LA MISMA PERSONA, NUNCA MÁS. AMA.

SEA COMO SEA. AMA, DEJA QUE LA ENERGÍA DEL AMOR TE ENVUELVA Y VIVE LA VIDA LLEVANDO ESA ENERGÍA ESTÉS DONDE ESTÉS.


sábado, 17 de septiembre de 2016

LA EVOLUCIÓN DEL ESPÍRITU (REFLEXIONES PARA EL FIN DE SEMANA)

EL INDIVIDUO IGNORA, NO SABE CÓMO DEBE SUPERAR LOS OBSTÁCULOS DEL MEDIO PORQUE HAY AUSENCIA DE PATRONES DE EVALUACIÓN INTELIGENTES Y EMOCIONALES DE CARÁCTER EVOLUTIVO. LA EVOLUCIÓN DEL ESPÍRITU HUMANO SIGUE LA DINÁMICA DE CAMBIOS Y TRANSFORMACIONES QUE CARACTERIZA A LA EVOLUCIÓN UNIVERSAL.

El ser vivo avanza desde la ignorancia hacia la sabiduría y el amor. Y en ese largo camino evolutivo, las sensaciones, la observación, la comparación, el juicio crítico, las emociones, los sentimientos, los ensayos acertados o desacertados y el desarrollo de las tendencias conductuales, permitirán la maduración fructífera de las pautas y criterios con que ha de enfrentar nuevos conocimientos y sentimientos.

Durante este proceso de asimilación de experiencias, el individuo incurre en tendencias equivocadas que se apoyan fundamentalmente en el orgullo y el egoísmo como facetas erróneas aún muy presentes en su naturaleza espiritual. Como consecuencia se generan conductas que acarrean dolor, desengaños, frustraciones, pero también maduración existencial.

Los primeros pasos del ser vivo transcurren entonces en la ignorancia, la ausencia de conocimientos y experiencias que le permitan el aprendizaje por el error o por el acierto.  
EL SER NO SABE SER Y HACER.

El individuo ignora, no sabe cómo debe superar los obstáculos del medio porque hay ausencia de patrones de evaluación inteligentes y emocionales de carácter evolutivo.

Aún no ha desarrollado o conformado su Sistema de Evaluación Conductual o Responsabilidad Conciencial que se deriva y se forma a partir de las experiencias de vida, es decir, de la comparación entre las conductas ensayadas, realizadas o programadas y sus consecuencias o efectos.

Por lo tanto no hay aún conciencia del error, ni responsabilidad consciente.

Son las experiencias de la vida en la materia las que desarrollan y conforman la conciencia del espíritu y su personalidad. Se evidencia una vez más la necesidad del espíritu de encarnar, de nacer, para poder hacer experiencias, aprendizajes y así evolucionar. La responsabilidad de la conciencia es una adquisición que logra aquilatar el espíritu a lo largo de múltiples y diferentes existencias.

Es una conquista evolutiva que se desarrolla a lo largo de la evolución biológica y gracias a ella, y que posibilita la conformación del sistema de evaluación conductual, que permite evidenciar y desarrollar los valores éticos.

Esta responsabilidad ética, es un producto de la maduración del espíritu humano, sobre la base de experiencias de vida. Y mientras el espíritu permanece en la ignorancia de la finalidad trascendente de la existencia, va mediante el proceso de la reencarnación realizando aprendizajes, siendo protegido y conducido por las leyes divinas, aunque las ignore o se rebele a ellas. Estas leyes lo irán llevando, guiando a su despertar espiritual, hasta que él mismo se reconozca espíritu inmortal.

Comienza entonces a transitar el camino de la evolución consciente donde va comprendiendo la trascendencia de sus actos, pensamientos y sentimientos. Se hace cargo de los mismos, los reconoce como propios y busca deliberadamente el desarrollo de los sentimientos, el conocimiento y el saber que lo habiliten para su libertad. Libertad para amar, para ser generoso, solidario, altruista, respetuoso del semejante.

La certeza de la inmortalidad es una conquista trascendente para el progreso del espíritu. Conquista a la que se accede por propio esfuerzo. Significa comprender fehacientemente que nada de lo que sucede en la vida es en vano, que se es responsable de los propios sentimientos, pensamientos y acciones, es decir, de la propia vida. Implica reconocer que los logros y el progreso constituyen el fruto del trabajo personal.

EN EL SER DEBERÍA ANIDAR LA ÍNTIMA SEGURIDAD DE QUE SU CONDUCTA NO DEPENDE DE PRECEPTOS EXTERNOS, MIEDOS, DOGMAS O CONVENCIONALISMOS, SINO DE CONVICCIONES INTERIORES, DE RAZONAMIENTOS Y SENTIMIENTOS INMANENTES.

POR ESO LOS SERES HUMANOS DEBERÍAMOS PROCURAR QUE NUESTROS ACTOS, PENSAMIENTOS Y SENTIMIENTOS SEAN HONESTOS Y COHERENTES CON LOS GRANDES OBJETIVOS DE BIEN QUE COMPRENDEMOS Y DE ESTA MANERA ROBUSTECER NUESTRA CONCIENCIA, SIENDO CAPACES DE HACER LAS COSAS BIEN AUNQUE NADIE NOS ESTÉ MIRANDO.


viernes, 16 de septiembre de 2016

EL MIEDO A SER FELIZ

A VECES UNO SIENTE QUE ALGO, NO SE SABE QUÉ, NO VA COMO DEBIERA IR O AL CONTRARIO VA DEMASIADO BIEN, LO QUE CASI NOS PARECE LO MISMO. TENEMOS UNA ESPECIE DE NO ACEPTACIÓN SOBRE LO QUE NO CAMBIA O LO QUE MEJORA INDEFINIDAMENTE.

Es como si algo se escondiese detrás. Como si en realidad, solo es la calma que anuncia la tormenta. Como si efectivamente, el peligro nos estuviese esperando detrás de la esquina.

Posiblemente es que uno no esté acostumbrado a la felicidad y cuando llega nos parece que es un estado extraño que no nos pertenece. La dicha, al igual que la muerte, suele ser siempre de otros. Tal vez, nos asfixie el pensar que la emoción que invade la mayoría de nuestros momentos, en ocasiones puntuales, puede terminarse en cualquier momento.

No nos preparan para ser felices, ni nos educan para que la felicidad sea nuestra meta. Pero en realidad es lo único que importa, el resto se queda convertido en pura rutina a la que nos acostumbramos como modo seguro de instalarnos en nuestro presente, en eso que ahora llamamos la zona de confort, que aun sabiendo que hay más allá de ella cosas maravillosas, no nos atrevemos a salir a su encuentro.

Pero a veces la rutina ahoga y la vida monótona que se arrastra a través de nosotros termina por llevarnos a paraísos perdidos que nuestra mente crea para salvarnos momentáneamente de dicha rutina.

Si no encontramos en nuestra realidad, en nuestro día a día la suficiente dosis de alegría, de entusiasmo o de ilusión habrá que buscar la forma de que aparezcan, de crearlas. Vivir sin esas motivaciones supone morir poco a poco a cada instante y eso es precisamente lo que debemos evitar, para ser felices. 

A VECES UNO SOLO TIENE ALAS EN EL PENSAMIENTO, MIENTRAS QUE LAS PIERNAS ESTÁN ATADAS A CADENAS IRROMPIBLES.

NO HAY CELDAS PARA LA MENTE QUE VIVE Y SUEÑA EN PURA LIBERTAD.

NO HAY CÁRCELES PARA LOS ESPÍRITUS LIBRES QUE ESTÉN EMPEÑADOS EN CREAR PARA SÍ UNIVERSOS LLENOS DE TODO LO QUE LES HAGA VOLAR, SENTIR, EXPERIMENTAR, APRENDER EN DEFINITIVA QUE LES PERMITA VIVIR EN PLENITUD Y ALCANZAR LA FELICIDAD.


miércoles, 14 de septiembre de 2016

CUANDO PERDER ES GANAR

ES MUY IMPORTANTE SABER PERDER, PORQUE EN REALIDAD NO SE PIERDE, DETRÁS DE UN LOGRO NO CONSEGUIDO, DE UNA ILUSIÓN NO SATISFECHA, DE UNA META NO ALCANZADA, HAY UNA ENSEÑANZA Y SI SOMOS CAPACES DE VERLA E INTEGRARLA COMO CONOCIMIENTO, LO QUE AL PRINCIPIO VEÍAMOS COMO NEGATIVO SE TORNA POSITIVO. 

Saber perder es relativizar lo importante y distinguirlo de lo trascendente. Hay logros que son vitales en la vida. Otros no tanto pero les concedemos esa categoría y entonces lo sentimos como una perdida. 

Lo importante en la vida es ser feliz y expandir esa felicidad a nuestro alrededor, venimos a eso pero en numerosas ocasiones nos perdemos, nos alejamos del camino. Y es cierto. Nos bajamos demasiado a la tierra. No vemos más que las dificultades y salimos pensando que la realidad es solamente una continua sucesión de problemas de los que no salimos bien parados.

Estamos ensimismados en lo difícil de la vida y encima lo que no lo es, lo hacemos difícil nosotros, es una característica del ser humano, hacer difícil lo fácil.

Perder, no conseguir nuestros objetivos nunca es restar. Porque muchas veces la pérdida trae ganancias. Siempre hay bondades en lo que parece una desgracia. Por pequeñas que sean, por insignificantes que se presenten nos cambian la situación y nos hacen ver las cosas con una perspectiva más amplia. Y eso, siempre es positivo.

Cuando parezca que hayamos perdido, que todo se ha acabado, que ya nada será igual, que nada volverá a su antiguo lugar…es justo el momento de avanzar.

Lo que nos deja mal sabor de boca, aquello que empañó nuestra inocencia, lo que se llevó las esperanzas, lo que parecía trasparente y se tornó opaco…eso es precisamente lo que constituye el punto de partida de un nuevo tiempo en el que perder significa crecer.

Crecer porque nos empujara a tomar decisiones, a pensar que es lo mejor para nosotros, nos ayuda a dar paso a nuevas ideas, nuevas formas de ver y sentir la vida.

HABRÁ QUE DEJAR LO ACCESORIO Y TRANSITAR EL CAMINO DE LO IMPORTANTE, DE LO PROFUNDO SI QUEREMOS LA FELICIDAD. LA DEL INSTANTE. LA DEL MOMENTO. LA DE UNAS HORAS. LA DE UN SOLO DÍA. CUALQUIERA POR PEQUEÑA QUE SEA SERÁ UN PEDAZO DE LO QUE OLVIDAMOS QUE VENÍAMOS A GENERAR AL LLEGAR AQUÍ.

ESTÁ AHÍ…ESPERANDO SER ALCANZADA. POR TI. POR MÍ. POR TODOS.


lunes, 12 de septiembre de 2016

HAY QUE DEJAR HUELLAS, NO CICATRICES

CUANDO UNO SE ACERCA AL FINAL, CUANDO TE QUEDA POR VIVIR MENOS DE LO YA VIVIDO, SIEMPRE ES CONVENIENTE, HACER UNA REFLEXIÓN, DE LO QUE UNO HA DEJADO TRAS DE SI, EN SU CAMINAR, SI HUELLAS O CICATRICES, TENIENDO EN CUENTA QUE SIEMPRE SERÁN OTROS QUIENES HAGAN ESA VALORACIÓN.

La actitud correcta, es pasar por la vida dejando huellas; pequeñas o grandes, profundas o superficiales, de gran calado o de mínimo roce, pero de cualquier forma rastros que hablen de nosotros, de la persona única y diferente que fuimos y del amor que sembramos.

Cuando nuestra sombra se vuelva transparente, cuando se eleve liviana hacia el otro lado del velo, cuando se dirija al más allá del más acá, entonces solamente entonces podrán valorarse nuestras pisadas. Y serán otros los que rescaten los vestigios del paso por una existencia repleta de compasión, ilusión, altruismo y dedicación a ser mejores o por el contrario, los que sufran las cicatrices de los dolores que les hayamos ocasionado.

ES DIFÍCIL PASAR POR LA VIDA SIN HACER DAÑO A NADIE. INVOLUNTARIO, DESPISTADO, IRREFLEXIVO E INCONSCIENTE, LA MAYORÍA DE LAS VECES, O DELIBERADO E INTENCIONADO, LAS MENOS, QUIERO CREER. PERO DAÑO AL FIN Y AL CABO.

En el ámbito jurídico, la intencionalidad tiene mucha importancia. No es lo mismo el agravio hecho voluntaria y explícitamente que el ultraje madurado como proyecto por tiempo. No obstante, con intención o no, lo que duele…duele y a veces mucho. Por eso, debemos tener cuidado de no pasar por la vida pisando al resto, atropellando a quienes se ponen delante o saltando sobre los que nos hacen sombra. Entre otras cosas porque la vida siempre lo devuelve todo y a veces aumentado.

El corazón siempre se recompone después de una batalla o una pérdida o un abandono pero cada pedazo que debe encajar de nuevo implica un zurcido que siempre se nota. Un sobresalto en el camino, una abultamiento en un terreno hecho de ternura, una aspereza que debe ser limada por el tiempo, si es que lo consigue, porque hasta esto se vuelve difícil en ocasiones.

CUÁNTOS MÁS REMIENDOS TENGA EL CORAZÓN, MÁS MULLIDO ESTARÁ SU CENTRO, MÁS BLANDITO Y AMOROSO, MÁS COMPASIVO Y COMPRENSIVO; TANTO QUE, CADA VEZ MÁS, ABRIRÁ SUS PUERTAS SIN MIEDO PARA QUE ENTREN LOS MEJORES PÓLENES DE LAS FLORES MÁS HERMOSAS. Y GERMINARÁ UN CAMPO LLENO DE COLOR QUE NUNCA SE PERDERÁ EN LA RETINA DE QUIENES TENGAN LA INMENSA SUERTE DE HABERLE GOZADO, DE NUESTRA COMPAÑÍA Y DE HABER CAMINADO JUNTO A NOSOTROS.

OJALA TODOS SEAMOS CAPACES DE DEJAR HUELLAS, AROMAS, RASTROS DE COMETA, ESTELAS DE LUZ… Y NUNCA DEJEMOS CICATRICES.