viernes, 20 de marzo de 2015

¿ESTÁS ATADO EMOCIONALMENTE AL PASADO?

TODOS TENEMOS UN PASADO. Y LO QUERAMOS O NO, ESTE NOS CONDICIONA. ES IMPOSIBLE OLVIDAR QUIÉNES HEMOS SIDO Y QUÉ HEMOS HECHO. DECIR LO CONTRARIO SERÍA MENTIRNOS A NOSOTROS MISMOS O ASUMIR UNA POSTURA INGENUA.

No obstante, hay quienes utilizan su pasado como una fuente de sabiduría, para no volver a cometer los mismos errores. Y hay quienes siguen atados emocionalmente al pasado, personas que no logran avanzar porque arrastran un fardo demasiado pesado en el que se entremezclan la culpa y el resentimiento.

En ese fardo se esconden situaciones que no hemos procesado emocionalmente y continúan haciéndonos daño, generando inseguridad o miedo. Sin embargo, no puedes soltar si no sabes qué estás agarrando. Por eso, de vez en cuando es necesario mirar al pasado para descubrir respuestas que expliquen nuestro presente.

¿CÓMO SABER SI AÚN ESTÁS ATADO AL PASADO?

Existen algunos signos que indican que aún estás atado emocionalmente a un pasado negativo, que te impide continuar y aprovechar al máximo las oportunidades que te brinda el presente.

1. NO QUIERES HABLAR DE LA SITUACIÓN. Cuando hemos aceptado una situación, no tenemos problemas para volver sobre nuestros pasos y hablar de ella, tanto de los aspectos positivos como de los negativos. Cuando algo forma parte de nuestro pasado y lo hemos aceptado plenamente, lo abordamos con naturalidad. Sin embargo, cuando nos negamos a hablar de un tema, es porque este continúa molestándonos o haciéndonos daño de alguna manera, es un signo de que no hemos podido pasar página e integrar esa vivencia en nuestra historia.

2. EXPERIMENTAS SENTIMIENTOS NEGATIVOS QUE NO TIENEN EXPLICACIÓN. A veces, aunque todo esté bien en nuestro mundo, experimentamos vagos sentimientos de dolor, resentimiento o culpa. Esas sensaciones no provienen del presente, no podemos encontrar algo que las origine en el "aquí y ahora" simplemente porque vienen directamente del pasado, de una situación que aún nos está dañando y que no hemos resuelto del todo. Recuerda que el hecho de que sepultemos una experiencia, no significa que no haya existido y mucho menos que deje de causar dolor. Cubrir la herida con una venda hará que no la veas, pero no dolerá menos.

3. REPRIMES LAS EMOCIONES. Uno de los signos de alarma de que no hemos hecho las paces con nuestro pasado llega de la mano de la represión de las emociones. Por ejemplo, cuando una persona querida nos abandona y aceptamos la pérdida, logramos recordar viejos momentos con una mezcla de tristeza, alegría y nostalgia. Dejamos de resistirnos al recuerdo porque somos capaces de manejarlo. Sin embargo, en los primeros tiempos reprimimos las emociones y los recuerdos porque estos nos resultan demasiado dolorosos, lo cual significa que aún no hemos aceptado emocionalmente lo que ha sucedido.

4. NO PUEDES CONTROLAR TUS IMPULSOS. Los impulsos provienen, básicamente, de nuestras emociones. Cuando reprimimos nuestras emociones y sentimientos, estas salen a la superficie como impulsos. Por eso, si siempre estás irritable, si te sientes ansioso y la ira explota con facilidad, es probable que necesites resolver asuntos pendientes de tu pasado. Recuerda que para ejercer un buen autocontrol sobre tus impulsos, necesitas estar en paz contigo mismo.

5. TE SIENTES LIMITADO, PERO NO SABES POR QUÉ. Se trata de una sensación que todos hemos experimentado en alguna ocasión, una sensación que nos impide dar lo mejor de nosotros mismos pero para la cual no encontramos ninguna explicación lógica. En esos casos, suele tratarse de un trauma que eliminamos de nuestra mente consciente pero que continúa determinando nuestra vida desde el inconsciente. Los miedos irracionales, las creencias limitantes y las excusas para no crecer pueden tener su origen en una experiencia pasada que nos ha marcado emocionalmente y que no hemos sido capaces de procesar.

6. REPITES LOS MISMOS ERRORES CONTINUAMENTE. Se dice que el hombre es el único animal que choca dos veces contra la misma piedra. Y es cierto, pero cuando chocamos varias veces, es hora de preguntarse qué estamos haciendo mal. Hay personas que se ven envueltas en patrones de comportamiento recurrentes que les hacen cometer una y otra vez los mismos errores. En esos casos, lo que suele pasar es que la persona se está castigando por una experiencia del pasado que no ha asumido, obligándose a vivir continuamente la misma situación.

¿CUÁL ES LA SOLUCIÓN?

Toda experiencia encierra aspectos cognitivos y emocionales. Somos muy buenos racionalizando pero muy malos aceptando las emociones, por eso, podemos comprender determinadas decisiones y comportamientos pero no logramos aceptarlos emocionalmente. Sin embargo, hasta que no aceptemos emocionalmente esas situaciones no lograremos pasar página.

He aquí algunos consejos para dejar de castigarse por un error del pasado. Todos cometemos errores, quienes más y quienes menos, algunas son verdaderas meteduras de pata y otras son equivocaciones que no tienen mayor trascendencia. Sin embargo, la forma en que enfrentamos los errores varía mucho de una persona a otra.

Hay quienes logran pasar página con mayor facilidad y otros se quedan atrapados en el sentimiento de culpa y comienzan a castigarse. Vale aclarar que cuando cometemos un error una de nuestras primeras reacciones consiste en culparnos. Se trata de algo perfectamente normal. Pero una cosa es buscar responsabilidades y aprender del error y otra muy diferente es llorar sobre la leche derramada y pasar años de nuestra vida castigándonos por eso.

¿POR QUÉ SURGE LA NECESIDAD DE CASTIGARSE?

Por lo general, el auto-castigo está profundamente vinculado con la autoestima. Cuando tenemos una autoestima baja, asumiremos la tendencia a pensar que todo ocurre por nuestra culpa y que merecemos ser castigados. Entonces nos auto imponemos la penitencia, que puede ser más o menos severa. En la base de este mecanismo no solo se encuentra la creencia de que no somos merecedores de estima sino que también hay mucha rabia, que dirigimos hacia nosotros mismos.

Las personas que suelen castigarse con mayor crueldad son precisamente las que han crecido en ambientes muy autoritarios y rígidos, donde los errores eran vistos como defectos en vez de oportunidades para el crecimiento. También se aprecia esta tendencia en personas perfeccionistas que comprenden los errores casi como un ataque a su imagen, a la integridad que han ido construyendo.

En otras ocasiones, las personas se castigan porque no son capaces de pedir perdón o porque son demasiado rígidas como para perdonarse. De hecho, a menudo se afirma que nosotros somos nuestros jueces más severos.

Ya sea por una causa u otra, lo cierto es que imponerse un castigo es una manera para expiar las culpas y para sentirse mejor consigo mismo. La persona piensa que su comportamiento ha sido indigno y como no lo puede reparar, se impone una penitencia que le “liberará” del daño que ha causado. Sin embargo, el problema es que esa penitencia no suele acabar nunca y, al final, en vez de provocar alivio, termina dañando profundamente a la persona.

7 CONSEJOS PARA DEJAR ATRAS EL PASADO

1. ACEPTA QUE CASTIGARTE NO RESOLVERÁ NADA. Si has cometido un error y este ha tenido consecuencias, intenta solucionarlas o contener los daños. Si es imposible, pide disculpas. Si no puedes pedir perdón, quizás porque ya no puedes hablar con la persona, aprende del error para que te asegures que no lo volverás a cometer.

2. HABLA DEL ERROR. Cuando las personas experimentan una gran sensación de culpa suelen aislarse de su grupo de amigos. Sin embargo, cuando estés listo para hablar de la situación, deberías contársela a alguien. A menudo las otras personas te sorprenden con una perspectiva más imparcial de los hechos que te ayudará a aligerar el peso de la culpa.

3. APRENDE A SER AMABLE CONTIGO MISMO. A menudo es más fácil ser amable y condescendiente con los demás que con nosotros mismos. Una excelente estrategia consiste en imaginar que dentro de ti hay un niño pequeño. Vigila tu diálogo interior y no te digas nada que pueda dañar a ese niño.

4. COMPRENDE LOS ERRORES COMO OPORTUNIDADES PARA CRECER. Las personas que se castigan suelen comprender los errores como fracasos o defectos a través de los cuales determinan su valía. Sin embargo, piensa siempre que el camino al éxito está lleno de fracasos. A menudo, de la mano de los errores llegan los aprendizajes más importantes de la vida.

5. PON LOS HECHOS EN PERSPECTIVA. Uno de los mecanismos que perpetúa la culpa es pensar que si pudiésemos regresar en el tiempo, hubiésemos actuado de una manera diferente. Sin embargo, es importante que te des cuenta de que en aquel momento, con el conocimiento que tenías y las circunstancias que te rodeaban, tomaste la decisión que creíste más oportuna. Aceptar este hecho es tremendamente liberador.

6. APRENDE A VALORAR CON FLEXIBILIDAD. Detrás del castigo casi siempre se esconde una persona rígida que no quiere aceptar que se ha equivocado, al menos no en un aspecto que le resulta tan significativo. No obstante, recuerda que entre el negro y el blanco hay miles de tonalidades. Tener un poco más de flexibilidad mental y alejarse del pensamiento polarizado te ayudará a enfrentar la vida desde una perspectiva más abierta.

7. TEN CLARO QUIÉN ERES. Las personas que se castigan durante años terminan olvidando quiénes son para convertirse en alguien que simplemente en alguien que carga el fardo de la culpa. A veces, es como si toda su vida se hubiese reducido a ese incidente. Para salir de ese círculo vicioso es importante que recuerdes quién eres y que saques a colación todas tus cualidades positivas. Tú eres mucho más que tu culpa. 


jueves, 19 de marzo de 2015

PROPÓSITO DE VIDA

** EN LA VIDA UNO PUEDE ARREPENTIRSE DE DOS COSAS SOLAMENTE,  DE HABER HECHO Ó DE NO HABER HECHO. PUESTOS A ESCOGER, CREO QUE ES MEJOR ARREPENTIRSE DE LO PRIMERO**
 
¿De qué puede uno arrepentirse al morir? Hagamos lo que hagamos, somos totalmente inocentes. La culpa es un programa mental que ignora la complejidad de la conducta humana. Los errores cometidos, no sólo nos han dado ya suficientes cielos e infiernos en la propia vida cotidiana, sino que, además, nos han aportado transformación y experiencia .

En cada acción, por errática o lúcida que ésta sea, hay una red de interdependencias tan amplia y compleja, que parece un despropósito acercarse a la muerte con amenazas de castigos y sensaciones de culpa fluyendo por las venas. ¿Por qué se agarran desesperadamente muchas personas a la vida física?, ¿por qué aceptan ser “entubadas” en un hospital mientras los suyos, ya cansados, acaban queriendo ir a cenar y a dormir a sus casas? En realidad, lo aberrante no es morir, sino sufrir. Un asunto que, cuanto más consciente deviene uno, más es de su propia incumbencia.

SI NO HEMOS VIVIDO UNA VIDA PLENA, TAL VEZ DE LO ÚNICO DE LO QUE NOS ARREPINTAMOS ES DE NO HABER ATENDIDO ALGUNAS LLAMADAS DEL ALMA.

En los últimos momentos de la vida, es decir, en el tránsito de vuelta a casa, recuerde que lo importante es seguir a la Luz, allí donde ésta aparezca. De lo demás se ocupa esa Inteligencia Benévola que inspiró a Mozart, Miguel Ángel, Einstein, Jesucristo, Buda y tantos otros canales de Lucidez y Belleza.

Hay personas que saben llegada su hora y se despiden de este mundo de manera voluntaria. Por ejemplo, la vieja abuela esquimal, cuando se da cuenta de que sus dientes ya no pueden curtir las pieles encomendadas le dice a su hija. “Me voy hija. A mí me comerá el oso. Después tu marido cazará al oso y yo a través de él, os ofreceré mi cuerpo. Algo de mí nutrirá al bebé a través de tus mamas. Mi muerte apoyará la vida. Adiós hija, vuelvo a Casa”.

Existen culturas en las que sus miembros no se apegan tanto al cuerpo y viven plenamente el largo o corto tramo de vida que naturalmente les toca. Seres que saben soltar y despedirse para seguir adelante en la verdadera aventura de la consciencia. Hombres y mujeres que, cuando intuyen llegada la hora, capitulan detalladamente sus vidas y abren su corazón a las estrellas.

UNA VIDA PLENA ES UNA VIDA CON RISAS Y LÁGRIMAS. LA VIDA, DESDE SU COMIENZO A SU FIN, ES UN LABERINTO QUE MUESTRA LA RIQUEZA INHERENTE A EXPERIENCIAS DIVERSAS. ¿Cuándo morir?, ¿por qué no hacerlo cada noche, al capitular la jornada vivida con todas sus luces y sus sombras? El hecho de nacer cada mañana y asumir el nuevo trozo de vida que asoma, supone vivir intensamente sabiendo que cada pensamiento y cada acción, serán luego, en la noche, observadas. ¿Acaso tal objetivo diario que esta actitud conlleva, no aporta a cada momento del día una calidad capaz de redimirnos de la amnesia? La vida tiene sentido cuando uno sabe que se ha “mojado” en el gran juego de abrir su propia crisálida y despertar del sueño en el que duerme junto a otras personas.

La vida tiene sentido, sobre todo cuando uno se sabía esclavo y, logrando la libertad, fue útil a otros compartiendo claves para la expansión de sus conciencias. “¿Para qué estoy vivo?”, uno se pregunta por la mañana. Y dependiendo del grado de niebla psíquica que con el día llega, uno, de nuevo, se sigue preguntando, “¿acaso para seguir despertando, mientras comparto el camino de salida del laberinto de mi amnesia? 

... ¿PARA QUÉ ESTOY VIVO?”, VUELVE UNO A CUESTIONARSE CADA AMANECER, MIENTRAS COMIENZA A SENTIRSE EN PLENA CONSCIENCIA. INSTANTES SAGRADOS EN LOS QUE UNO ATESTIGUA QUE EL AIRE ENTRA Y SALE DE LOS PULMONES MIENTRAS SE ACTIVA LA CONCIENCIA. ¿Y SI, DE PRONTO, UNO SE DA CUENTA DE QUE SE HA DESPISTADO DEL SÍ MISMO? ... NO QUEDA MÁS QUE VOLVER SUAVEMENTE AL CENTRO DE SI MISMO.

EN REALIDAD, NO HAY MUERTE CUANDO UNO SABE QUE ES PORQUE, MÁS ALLÁ DEL YO SUPERFICIAL DEL CUERPO, SOMOS LUZ OMNIPRESENTE QUE NI HA NACIDO NI MORIRÁ MAÑANA. 


viernes, 13 de marzo de 2015

EL CAMINO DE LA TRANSFORMACIÓN (REFLEXIONES PARA EL FIN DE SEMANA)

UNA VIDA NO EXAMINADA NO MERECE LA PENA SER VIVIDA. Sócrates

El examen de las propias experiencias es una facultad que tan sólo la especie humana puede realizar. Cada noche, el hecho de revisar lo que hemos vivido durante el día, es un lujo que no debe pasar desapercibido en el desarrollo integral como personas. El simple repaso de los acontecimientos más significativos del día y el hecho de dedicar unos minutos al final de la jornada, es un regalo evolutivo de consecuencias insospechadas.

¿Qué ha sucedido hoy? Si usted opta por su desarrollo personal, de manera eficaz y acelerada, trate de mirar el día vivido y permita que su mente rastree entre los sucesos significativos. Decida adquirir el hábito de examinar la experiencia cotidiana y convertirá en aprendizaje los momentos más habituales de su existencia. Mediante este simple ejercicio se hará consciente de lo que, realmente, sucede “detrás de la escena”, evitando repeticiones de conductas automáticas y sintiendo como abre nuevos ciclos con actitudes y metas renovadas. Sin duda, un examen que aportará inteligentes alineamientos con el sentido último de su vida.

Cada día vivido nos “trae” asuntos significativos que nuestra consciencia transforma en escalones espirales de la siguiente vuelta. ¿Qué ha sucedido en este año?. Una pregunta que conviene hacerse al cierre de un ciclo, en la víspera de un cumpleaños o en una simple “noche vieja”. Recuerde que una mente sin objetivos es como un barco que, cuando enfrenta una tormenta, da vueltas a la deriva.

Para responder a la pregunta, ¿qué ha sucedido en el día de hoy?, la mente rastrea por los intereses y objetivos que uno se ha marcado para el período que ahora examina y observa. Por ejemplo, si en esta etapa de la vida, para uno mismo lo importante es el éxito y la prosperidad económica, la respuesta buscará todos los momentos del día en los que dichas cuestiones se vean afectadas. Si lo que en dicho ciclo están en juego aspectos tales como su autoestima, sus afectos y expansión de consciencia, los hechos que seleccionará su mente serán aquellos que tengan que ver con tales metas. 

“CADA SEGUNDO QUE INVIERTAS EN LOS SUEÑOS DE OTRO, TE ESTÁS APARTANDO DE LOS TUYOS.” 

La Tecnología de la Transformación aborda la construcción de preguntas de poder sobre el inconsciente, cuyas respuestas, en sí mismas, resultan transformadoras. Si pregunta, “¿en qué he progresado hoy?”, reforzará los progresos realizados en la jornada. Si pregunta, “¿qué ha sucedido hoy de especial, mágico o significativo?”, reforzará su aventura interior y el sentido evolutivo de su vida. Es posible que lo que interese sea la calidad de su vida afectiva y entonces se pregunte, “¿en qué momentos he sentido generosidad y compasión?” Si le interesa salir de un cuadro mental depresivo, se preguntará, “¿de qué he gozado hoy?” Y si lo que mueve la vida es el servicio a los demás, puede preguntarse, “¿a quién he ayudado hoy?” 

Recuerde que todo minuto dedicado a la capitulación y toma de conciencia del día vivido es la mejor inversión que uno puede hacer para su desarrollo como persona lúcida y despierta. Pronto comprobará que los efectos transformadores del auto-examen son desproporcionados al esfuerzo que demandan.

ES POR ELLO QUE MERECE LA PENA NO CERRAR NI UN SOLA JORNADA, SIN ANTES DEDICAR UNOS INSTANTES AL PROCESAMIENTO DEL PASADO “TROZO DE VIDA”. EL EXAMEN DEL DÍA, SIN AUTO-REPROCHES NI ALABANZAS, ES UN HÁBITO CON PODER SUFICIENTE COMO PARA ASEGURAR SU CRECIMIENTO Y ERRADICAR DE SU VIDA PENSAMIENTOS Y CONDUCTAS NO DESEADAS.

UN EJERCICIO DE APARIENCIA SIMPLE Y, SIN EMBARGO, DE INCREÍBLES CONSECUENCIAS. PROCEDA A OBSERVAR Y EXAMINAR, Y LOS CAMBIOS VENDRÁN POR SÍ SOLOS, TAN SUAVES Y CONTUNDENTES COMO LAS BRISAS DEL ALBA. 

EL PROCESO MÁS NATURAL EN LA TRANSFORMACIÓN DEL SER HUMANO CONSTA DE DOS PARTES: 

PRIMERA.- LA REALIZACIÓN DE LOS CAMBIOS NECESARIOS PARA LA CONSECUCIÓN DE NUESTRO PROYECTO DE VIDA.

SEGUNDA.- UNA VEZ HECHOS LOS CAMBIOS, EMPIEZA LA TRANSFORMACIÓN PROPIAMENTE DICHA.

miércoles, 11 de marzo de 2015

HOMBRE DORMIDO Y UN DESPIERTO

LA DIFERENCIA FUNDAMENTAL ENTRE UN HOMBRE DORMIDO Y UN DESPIERTO, ES QUE EL DESPIERTO LO TOMA TODO COMO UNA OPORTUNIDAD DE APRENDIZAJE, MIENTRAS QUE EL DORMIDO LO TOMA TODO COMO UNA BENDICIÓN O UNA MALDICIÓN. Gurdieff 

Muchas culturas han hablado de los seres despiertos como entes que interpretan los acontecimientos de su vida con un talante peculiar. El alma de un despierto ha sido entregada al impulso trascendente que mueve soles y mareas y sabe que es justo aquello que debe llegar en una no casual conjunción de fuerzas. Cuando un despierto enfrenta problemas, por difícil que parezcan, sabe que éstos incrementan su aprendizaje y actualizan su poder, iluminando lo que venga. Para el despierto ya no hay buena ni mala suerte, ni culpables ni inocentes, ni queja alguna por lo sucedido con apariencia de desgracia. Tan sólo reconoce un flujo de vida detrás de todas las cosas que, a través de luces y sombras, forma una conjunción perfecta.

Para el despierto, el mundo es la plataforma de desarrollo en la que practicar el gran juego del despertar de la consciencia. La vida de cada día ya no es buena ni mala, simplemente es oportunidad de aprendizaje y expansión de una visión que todo lo abarca. Se trata de seres humanos que, en un momento del camino, se orientaron a la Transparencia. Desde entonces, nada es casual en sus vidas ni en sus obras. Sienten que las piezas encajan y que todo lo que llega sirve para dinamizar el crecimiento y actualizar potencialidades insospechadas.

El despierto, antes de conquistar tal rango, era un ser común, alguien a quien asaltaba la congoja, el miedo y la incertidumbre en los días de tormenta. Su vida no tenía gran sentido y cada mañana, al despertar no sentía resortes que lo separaran con entusiasmo de la almohada. Tan sólo vivía trabajando para sostener el esquema y seguir la senda que le ofrecieron los que, como él, caminaban a ciegas. Cada día que pasaba, sentía estancamiento y contradicción y, sin embargo, no veía salida ni puertas abiertas. A veces, pensaba que la vida era una “enfermedad por transmisión sexual”, otras, se pensaba como un insatisfecho que no merecía lo que ésta le daba. A menudo, temía vivirse en un ser inmaduro que con nada se contentaba. Así pasaban los días y las noches, sintiendo que, aunque sucedían muchas cosas, de lo que en realidad le importaba, no pasaba nada. Mientras tanto, en lo profundo de su ser, se abonaba la semilla del despertar, el núcleo lúcido que late silencioso y amigo en el seno del alma.

Tras un ciclo de crisis, llega un día con apariencia de otro cualquiera en el que la semilla se despliega y despierta su consciencia. De pronto, tiene la certeza de que su vida ya no será igual y que los viejos problemas ya no le afectan. Ahora sabe con certeza que su destino no será como apuntaba su vida pasada. Ahora se siente libre y lleno de posibilidades insospechadas. Se han disuelto las resistencias al cambio y se han evaporado las dudas intelectuales acerca de la plenitud y la trascendencia.

EL RECIÉN DESPIERTO EMPRENDE UNA PEREGRINACIÓN SUTIL MIENTRAS SE OCUPA DE LOS ASUNTOS DE LA MATERIA. UN CAMINO MAYOR QUE LE GUIARÁ A SUCESIVAS AMPLIACIONES DE SU MIRADA. BUSCA EL RASTRO DE SABIDURÍA QUE LE LLEVE AL ÍNTIMO RECUERDO MIENTRAS SUELTA VIEJAS COSTUMBRES Y ESTABLECE NUEVAS RELACIONES MÁS EN SINTONÍA CON SU ALMA.

SU CAMINO YA ES POR DENTRO Y POR FUERA, AHORA YA MANEJA LA SENSIBILIDAD Y LA CIENCIA. SE SIENTE CÓMPLICE DE UNA INTUICIÓN QUE LE DA SEÑALES AL DESPERTAR, CADA MAÑANA. EL DESPIERTO YA ES CONSCIENTE Y FLUYE POR ENTRE LOS PLIEGUES DE LO QUE SUBYACE TRAS LAS APARIENCIAS.

miércoles, 4 de marzo de 2015

SUEÑOS Y COMUNICACIÓN CON LOS MUERTOS

Sabemos que a través de los sueños nuestros seres queridos desencarnados pueden ponerse en contacto con nosotros; de hecho, es uno de los medios que ellos más utilizan para comunicarse. Sin embargo, el tema se vuelve complejo a la hora de discernir entre los auténticos contactos astrales que se producen mientras dormimos y aquellos sueños producidos únicamente por nuestra mente física. En este post trataremos de enseñarte las diferencias entre ellos, así como otros aspectos referentes a este tema.

SUEÑOS Y COMUNICACIÓN

Cuando alguien muere (desencarna) y pasa al mundo espiritual, a la postvida, puede tratar de comunicarse con sus seres queridos que continúan vivos en el plano físico de diferentes maneras. Una de las más frecuentes es tratar de establecer comunicación cuando la persona se queda dormida. Veamos por qué.

Todas las noches, cuando nos acostamos a dormir, llega un momento en el que nuestro cuerpo astral sale del cuerpo físico y viaja por su plano, el astral, mientras el cuerpo físico se queda en la cama acostado. Por lo general, no recordamos estos viajes que hacemos cada noche, ya que en el plano astral estamos también medio dormidos, semiinconscientes a lo que sucede a nuestro alrededor allí. Recordemos ahora que el plano astral es el mismo al que vamos tras morir, por lo ese lugar está lleno de seres desencarnados, así como de habitantes propios del astral. De este modo, si hemos perdido a un ser querido es muy posible que él se encuentre en ese plano y aproveche que estamos ahí durante el sueño para poder comunicarse con nosotros, por lo que esto se convierte en un medio de comunicación muy sencillo para ambos. Sin embargo, hay varias cosas que pueden imposibilitar esta comunicación. Pese a que estamos en ese momento en el mismo plano (el astral), es posible que al estar nosotros semidormidos, no seamos capaces de ver a los desencarnados o de escucharlos con claridad, por lo que la comunicación no es eficiente.

Sin embargo, el problema más frecuente es este: cuando perdemos a alguien, solemos estar muy dolidos y con una gran carga mental de pensamientos y emociones negativas; esto hace que, al dormir y marcharnos al astral, esta carga que llevamos nos rodeé y nos impida ver lo que hay alrededor de nosotros en ese plano. De este modo, es imposible que nuestro ser querido pueda hablarnos o comunicarse de algún modo con nosotros; por ponerte un ejemplo, imagina que estás escuchando música muy fuerte a través de los auriculares y con los ojos cerrados; un amigo tuyo llega y trata de hablar contigo, te hace señales, te grita, pero es imposible que tú te hagas consciente de que él está allí. Pues esto sucede en el astral, sólo que en vez de música estamos enfrascados en nuestros pensamientos y emociones.

Por otro lado, tenemos los sueños producidos por la mente física. Estos sueños, elaborados únicamente por el cerebro, podemos recordarlos como experiencias reales, como una especie de contacto astral, sin embargo no es así. Mientras dormimos, el cerebro reestructura la información consciente e inconsciente que hemos recibido a lo largo del día o de semanas; se mezclan pensamientos, emociones, aprendizajes, etc. para reelaborarlos y asimilarlos; así, por ejemplo, alguien que sufre depresión o estrés intenso suele tener pesadillas, pero esto no está relacionado con el plano astral, sino por su experiencia física y por la elaboración que el cerebro está haciendo de esa información durante el sueño. También es frecuente que, al morir un ser querido, nuestro cerebro asimile el trauma y produzca sueños con ese familiar, pero esto, de nuevo, no es un contacto astral real, sino algo físico.

La principal duda, por tanto, es cómo distinguir un auténtico contacto astral de un sueño puramente físico. Por desgracia no tenemos información de investigaciones referentes a este tema, pero tras varios años escuchando decenas de casos en nuestra comunidad, sí hemos podido elaborar un pequeño listado que puede ayudar a distinguir entre ambas experiencias.

Quienes relatan auténticos contactos astrales durante el sueño, los distinguen de este modo:

• Al despertar, los recuerdan de una manera muy nítida, con gran claridad en cuanto a los detalles.

• La sensación que se queda tras despertarse es de quietud, de tranquilidad y de alegría.

• Hay gran seguridad de que se ha contactado con el ser querido.

• Los seres queridos dan mensajes de esperanza, de supervivencia tras la muerte; en ningún caso hay recriminaciones ni elementos negativos (este punto es muy importante, ya que cuando se trata de un sueño puramente físico, suele estar lleno de elementos de culpabilidad y emociones negativas, producto de nuestro trauma).

• Pueden dar información que no se conocía antes, o mostrar símbolos importantes para la persona que está recibiendo el mensaje.

• El recuerdo de ese contacto dura mucho más tiempo que el recuerdo de un sueño cotidiano, físico; de hecho, hay quien lo recuerda claramente durante años (esto no sucede nunca con los sueños físicos, que se evaporan a los pocos minutos u horas tras despertarnos).

Por tanto, estos puntos pueden ayudarte a distinguir un contacto de un sueño, de manera general.

Hay otro tema, relacionado con los sueños, que se nos consulta bastante, y es el de las personas que no reciben ninguna comunicación con sus seres queridos, ni en sueños ni por ningún otro medio; estas personas se preocupan, pues piensan que a sus seres queridos les puede estar sucediendo algo negativo en la Postvida. A esto nos queremos referir a continuación.

Como hemos explicado anteriormente, es posible que el contacto a través de sueños no se produzca porque la persona está emocionalmente bloqueada, imposibilitando que su ser querido su le muestre en el plano astral, pero también hay otros aspectos que pueden ser responsables de esta no-comunicación. Como ya hemos visto, el plano astral está compuesto por diferentes subplanos, desde los más densos a los más elevados vibracionalmente; si nuestra vibración y la de nuestros ser querido es muy diferente, nosotros al dormir viajamos a un subplano que responde a nuestra vibración y nuestro ser querido desencarnado se encontraría en otro diferente, por lo que la comunicación en ese momento no es posible. También existe la posibilidad de que, si ha fallecido hace poco tiempo, el desencarnado esté adaptándose al nuevo plano y todavía no tenga la habilidad suficiente para ponerse en contacto; con el tiempo, esto se solucionará, igual que la diferencia vibracional que comentábamos anteriormente.

Por último, también puede suceder que nuestro ser querido no se ponga en contacto con nosotros porque, o bien no lo crea conveniente para no hacer daño (ya que el impacto nos puede afectar) o bien porque sus Guías le aconsejen no hacerlo, para no interferir con tu propio proyecto espiritual.

martes, 3 de marzo de 2015

EL CAMINO DE LA BUSQUEDA

**TODO CAMINO COMIENZA EN TI Y ACABA EN TI**.

“UN BUSCADOR, ES ALGUIEN QUE TIENE INQUIETUDES Y ANSIA SABER, NO NECESARIAMENTE ALGUIEN QUE ENCUENTRA, UN BUSCADOR ES ALGUIEN CUYA COHERENCIA LE HACE SER SIEMPRE ÉL, ALGUIEN QUE A LO LARGO DE SU VIDA, NUNCA DEJARA DE BUSCAR ESE CONOCIMIENTO QUE DE RESPUESTAS A TODAS SUS INTERROGANTES.”

PERO TODO BUSCADOR SABE QUE ANTES DE INICIAR SU BÚSQUEDA, HA DE PENETRAR EN LA OSCURA GRUTA DEL DESAPRENDIZAJE, QUE LLEGARA UN MOMENTO EN SU BÚSQUEDA QUE TENDRÁ QUE SALTAR AL ABISMO DISOLUTO RÍO DE LAS REFERENCIAS LÓGICAS, PARA PODER LLEGAR AL VALLE DE LAS PROFUNDIDADES ORIGINALES.

El buscador sabe que hay una chispa, un delirio, una estrella, una mano amorosa que empuja y empuja desde adentro, algo que sostiene a su cascarón para que siga gastando los zapatos, para que continúe la senda que llega hacia uno mismo.

Y eso que lo motiva es tan fugaz, tan minúsculo y cercano su terremoto silencioso, que cuando el cascarón bebe su copa se sorprende, se pierde, desvaría, y se olvida de todo, hasta de aquello que un segundo atrás creía importante.

Decidiste iniciar el viaje. Pusiste en la valija las cosas necesarias abandonaste tu casa y te refugiaste en la búsqueda de aquello que así lo crees justificará tu vida.

Recuerda siempre el motivo de la marcha lo harás a cada paso y con despierto entusiasmo porque un camino consciente es libertad en cambio un camino emotivo es esclavitud y un camino mecánico es sólo estupidez. 

Has decidido buscar y debes estar atento: muchas oportunidades de encontrar el camino se pierden por exceso de arrogancia por falta de estima por falta de avidez o por indiferencia.

Además, buscar algo implica conocer aquello que estás buscando y para ir hacia algún lugar debes tener algún lugar adonde ir.

Sé sincero:
¿Tú sabes a dónde vas? 

Lo sepas o no recuerda que eres tú quien decidió caminar no sea que mañana lamentes haber emprendido la marcha y acuses a la vida por no encontrar la vida que buscabas.

Fue la sospecha de otra realidad lo que te alejó de tu viejo mundo.

Allí, en tu ilusión, tenías la certeza del refugio seguro el techo y la comida pero también estaban la duda la ansiedad y el sufrimiento. Tu espejismo se caía a pedazos y por eso elegiste caminar no digas después que tu viejo mundo se derrumbó 

Porque te fuiste.

Si comienzas a mover tus pies ninguno de los que te precedieron te lo agradecerá.

En todo caso dirán: « Te has dado cuenta de que es necesario caminar.»

Como ves, deberás llegar más allá de tus opiniones.

No quiero decir que lo aprendido anteriormente sea inútil solo que su significado se transforma de acuerdo a la etapa de la vía.

Tu saber te llevó hasta este punto del tiempo pero de aquí en adelante, el paisaje cambia y tus convicciones pueden transformarse en trampas sutiles.

BUSCADOR: NO SON SÓLO TUS CAPACIDADES LAS QUE DETERMINAN CUÁNTO HAS DE APRENDER EN LA VÍA SINO TAMBIÉN TU CONDUCTA.

Aptitud y actitud van de la mano en la búsqueda que te has propuesto.

Aprovecha cada paso para aprender es inútil caminar si no eres capaz de comprender. Las lecciones que el camino te ira mostrando 

Has decidido partir pero debes saber que el camino no es sólo la superficie que corre bajo tus pies ni la huella borrosa de lo que dejaste atrás ni la invisible senda que espera el eco de tus pasos.

No es algo que puedas aferrar con una idea ni un concepto que aprenderás en los libros.

El camino no es algo que vendrá a buscarte ni una puerta que se abrirá a tu voluntad y aunque te repitas que debes caminar ni siquiera puedes decir que estás en la senda mientras tus piernas no se muevan. Pero aún cuando creas que estás caminando

¿Cómo sabes que vas en la justa dirección?

De aquellos que buscaron antes que tú quedan solo las cenizas pero en cierto modo eres su huésped ya que en la tierra que atraviesas también vibran sus pasos su espíritu aún sopla alentando tu esperanza y su ejemplo te ayuda a iluminar el rumbo. Pero tú eres apenas una idea que vaga no te creas más importante que una sombra fugaz.

Recuérdalos cuando te falten las fuerzas o cuando debas decidir en una encrucijada porque ellos pasaron como pasas tú con las mismas preguntas.

Quizás mañana encuentres otras respuestas pero hoy es mejor declararte ignorante a que exhibas tu conocimiento de los caminos a seguir.

HAS ELEGIDO BUSCAR Y LO HARÁS HASTA QUE TE TRANSFORMES EN LA BÚSQUEDA MISMA.

TODO CAMINO QUE NACE DE TI REGRESA A TI: SI HAS INICIADO LA ANDADURA NO TE PREOCUPES POR SABER HACIA DÓNDE TE CONDUCIRÁN TUS PIES EL FINAL DEL SENDERO YA ESTÁ DIBUJADO EN TUS PRIMEROS PASOS POR LO TANTO, SI CONOCES EL PRINCIPIO CONOCES EL FIN.

Y EL CAMINO SOLO SE CONOCE CAMINANDO NO EXISTE OTRO MODO.

lunes, 2 de marzo de 2015

MÁS ARRIBA DEL CIELO.............(REFLEXIONES CONMIGO MISMO)

ALGÚN DÍA ESTAREMOS MÁS ARRIBA DEL CIELO…EN OTRO UNIVERSO, EN OTRO ESTADO, EN OTRA DIMENSIÓN. TENIENDO EN NUESTRA CONCIENCIA LA EXPERIENCIA ACUMULADA EN TANTAS Y TANTAS VIDAS, VIVIDAS.

Como equipaje, lo único que nos pertenece el amor que nos hemos llevado, que no es otro que el amor que hemos dado, gozando de lo mejor que hayamos hecho y aprovechando cada instante de afecto entregado a otros, cada ayuda desinteresada, cada jirón del corazón entregado sin esperar nada a cambio. Porque uno se da cuenta, a lo largo la vida, que en realidad uno solo se lleva lo que da.

Eso es lo que nos llevamos. Los recuerdos, las vivencias de lo que hemos gozado y sufrido, las sensaciones, los olores, las melodías…todo lo que ha calado en nuestra alma poquito a poco y sobre todo lo que hemos regalado a los demás para que hayan vivido sus propios ratos de ilusión, segundos de alegría o minutos de éxtasis.

Los instantes eternos, que todos hemos logrado alguna vez, están impresos en el alma. Ese es el bagaje auténtico. Lo único que llevamos puesto siempre con nosotros. Lo auténticamente nuestro. Lo que ninguna circunstancia ni situación puede arrebatarnos. Ni siquiera la cárcel, del tipo que sea, puede con ello. Podrán atarnos el cuerpo, silenciar la palabra y taponar nuestro oído pero nunca podrán gobernar nuestros pensamientos…siempre libres, siempre capaces de recrear mundos en los que ser es mejor que parecer y en los cuales, soñar solo tiene valor nunca precio.

Deberíamos estar preparados para partir en cualquier momento. Sí, sé que esto que acabo de decir suena fuerte. Incluso no quisiéramos oírlo tal vez. Pero en realidad sería el referente de haber logrado el equilibrio y la evolución que tanto ansiamos.

Irse es despedirse de muchas cosas, de muchas personas….o quizá de pocas…pero todas ellas importantes!!.

En eso debería residir el dolor mayor. Las cosas, las casas, los coches, las ropas y el glamour…son tan efímeros como intranscendentes. Algo que puede tenerse, aumentarse o perderse en cualquier momento. Algo nunca definitivo ni definitorio. Irte es solamente despoblarlo por un breve tiempo. Otros usarán tu casa, tu coche, tu ropa…e incluso personas nuevas amarán, también, a las que aquí quedan.

Solamente te irás con lo más sentido que hayas hecho, con lo mejor que hayas sido, con lo más intenso que hayas vivido. Y aquí dejarás también tu huella más valiosa. Todo lo que hayas sido capaz de provocar en el corazón de los demás. Esa será tu auténtica herencia.

¡Qué gran error cometemos los seres humanos al preocupamos por dejar a nuestros hijos legados materiales…y realmente lo que tendrán como herencia y nunca los abandonara es lo que hayamos sembrado en su corazón.

Eso que nunca perece… ellos a su vez también dejaran a sus hijos la suma de lo que nosotros les dejamos y lo que ellos aportaron y así generación tras generación.

POR ESO ES TAN IMPORTANTE, DEJAR LOS CORAZONES DE NUESTROS SERES QUERIDOS LLENOS AMOR, ESA ES LA FORMA EN LA QUE SIEMPRE ESTAREMOS ENLAZADOS….AUNQUE ESTEMOS MÁS ARRIBA DEL CIELO.