lunes, 14 de enero de 2019

DEJEMOS HUELLAS DE AMOR


UNO SE DA CUENTA, A LO LARGO LA VIDA, QUE EN REALIDAD NADA IMPORTA TANTO COMO LO QUE UNO DA. UNO NO ES LO QUE TIENE SINO LO QUE DA Y COMPARTE, ESO ES LO QUE HACE QUE DEJEMOS HUELLAS DE AMOR.

Algún día estaremos más allá de las nubes…en otro espacio y en otra dimensión. Teniendo en nuestra conciencia toda la experiencia acumulada en tantas y tantas vidas, recreando de nuevo lo que de amor nos hemos llevado, gozando de lo mejor que hayamos hecho y aprovechando cada instante de afecto entregado a otros, cada ayuda desinteresada, cada trozo de corazón entregado sin esperar nada a cambio.

Eso es lo que nos llevamos. Los recuerdos, las vivencias de lo que hemos gozado y sufrido, las sensaciones, los olores, las melodías…todo lo que ha calado en nuestra alma poquito a poco Y SOBRE TODO LO QUE HEMOS REGALADO A LOS DEMÁS PARA QUE HAYAN VIVIDO SUS PROPIOS RATOS DE ILUSIÓN, SEGUNDOS DE ALEGRÍA O MINUTOS DE ÉXTASIS.

Los instantes eternos, que todos hemos logrado alguna vez, están impresos en el alma. Ese es el bagaje auténtico. Lo único que llevamos puesto siempre con nosotros. Lo auténticamente nuestro. Lo que ninguna circunstancia ni situación puede arrebatarnos. Ni siquiera la cárcel, del tipo que sea, puede con ello.

Podrán atarnos el cuerpo, silenciar la palabra y taponar nuestro oído pero nunca podrán gobernar nuestros pensamientos…siempre libres, siempre capaces de recrear mundos en los que ser es mejor que parecer y en los cuales, soñar solo tiene valor nunca precio. 

DEBERÍAMOS ESTAR PREPARADOS PARA PARTIR EN CUALQUIER MOMENTO. SÍ, SÉ QUE ESTO QUE ACABO DE DECIR SUENA FUERTE. PERO NO DEBEMOS OLVIDAR QUE AQUÍ ESTAMOS DE PASO Y QUE EN UN SEGUNDO PUEDE CAMBIARTE LA VIDA.

Incluso no quisiéramos oírlo tal vez. Pero en realidad sería el referente de haber logrado el equilibrio y la evolución que tanto ansiamos. Irse es despedirse de muchas cosas, de muchas personas….o quizá de pocas…pero importantes para nosotros.

En eso debería residir el dolor mayor. Las cosas, las casas, los coches, las ropas y el glamour…son tan efímeros como intranscendentes. Algo que puede tenerse, aumentarse o perderse en cualquier momento. Algo nunca definitivo ni definitorio. Irte es solamente despoblarlo por un breve tiempo. Otros usarán tu casa, tu coche, tu ropa…e incluso personas nuevas amarán, también, a las que aquí quedan. Solamente tú te irás con lo más sentido que hayas hecho, con lo mejor que hayas sido, con lo más intenso que hayas vivido. Y aquí dejarás también tu huella más valiosa. Todo lo que hayas sido capaz de provocar en el corazón de los demás. Esa será tu auténtica herencia.

QUE ABSURDO SOMOS LOS SERES HUMANO AL PREOCUPAMOS POR DEJAR A NUESTROS HIJOS LEGADOS MATERIALES…Y REALMENTE LO QUE DISFRUTARAN Y LES ACOMPAÑARA SIEMPRE ES LO QUE HAYAMOS DEPOSITADO EN SU CORAZÓN. ESO QUE NUNCA PERECE…LO QUE ELLOS TAMBIÉN SE LLEVARÁN DE MANERA ÚNICA.


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