C.E.

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jueves, 15 de octubre de 2015

LA FORTALEZA INTERIOR

A VECES UNO HACE COSAS AL FILO DE LO IMPOSIBLE. DONDE DIJISTE…” SI ESO ME TOCA A MÍ ME MUERO”…HOY PUEDES DECIR…”LO LOGRÉ YO MISMO”. 

NO SABEMOS LA FORTALEZA DE LA QUE ESTAMOS REVESTIDOS.

No tenemos ni idea de lo poderosos que podemos llegar a ser. No intuimos la inmensidad del poder de nuestra voluntad, nuestro espíritu de sacrificio nuestra capacidad de adaptación y nuestra valía. Por eso nos desesperamos y nos vemos incapaces (o al menos lo pensamos) de pasar por lo que otra gente está sufriendo.

La capacidad de soportar el dolor es incontable al igual que lo es la capacidad de gozar. Infierno y cielo que se conjugan a la perfección en este microcosmos que somos.

Cuando estemos pasando por una circunstancia grave, por una situación dura, por un momento asfixiante de esos en que no vemos salida, debemos tener en cuenta que todo pasa y pasa sin remedio, ya lo dice el refranero castellano, “NO HAY MAL QUE CIEN AÑOS DURE, NI CUERPO QUE LO RESISTA”.

Por otra parte, este tipo de experiencias y vivencias. Duras, de mucha exigencia, son necesarias para saber realmente las capacidades, los valores, los talentos y virtudes que tenemos, pues si no fuera por ellas, es muy posible que nunca llegáramos a ser conscientes de “NUESTRA FORTALEZA INTERIOR”

Por otro lado hay que relativizar. Todo es susceptible de empeorar y nada es tan importante que detenga el mundo, ni siquiera el nuestro. Por eso…en realidad…pase lo que pase… nunca pasa nada. Nada que pare la vida. LA VIDA COMO DICE LA CANCIÓN VA Y VIENE Y NO SE DETIENE.

Con nosotros o sin nosotros todo sigue igualmente su proceso natural y las cosas se suceden. Y lo que hoy vemos imposible de superar, en poco tiempo queda perdido en la memoria del tiempo y en los anales de nuestra historia personal como anécdota en unos casos y como una vivencia importante en otros y en nuestro interior quedara el aprendizaje que hayamos logrado integrar.

No somos nada y los somos todo. Nada si nos comparamos con la creación o con cualquiera de sus manifestaciones. El agua, el viento, el fuego, la tierra…cualquier elemento de los que constituye la vida nos anula en segundos si se lo propone.

Por otro lado, lo somos todo. La vida y el mundo nacen y muere muchas veces. Tantas como personas somos porque fuera de nosotros no hay nada. Solamente existe aquello a lo que nuestra mente da vida. El resto desaparece en el mismo instante que cerramos los ojos.

POR ESO Y PORQUE NUESTRA FORTALEZA ES TODO LO INMENSA QUE PRECISEMOS, ES POR LO QUE DEBEMOS SABER QUE EN REALIDAD NADA ES IMPOSIBLE PORQUE SEGURO QUE PODEMOS CON ELLO.

LA CLAVE ESTÁ EN SABER CÓMO, LUEGO LO DEMÁS ES FÁCIL


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