C.E.

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martes, 27 de febrero de 2018

LA IMPORTANCIA DE LA CANTIDAD EN EL AMOR

PODEMOS LLEGAR A LA CONCLUSIÓN QUE HASTA LA CALIDAD DEPENDE DE LA CANTIDAD. Y ES EVIDENTE PORQUE DE LA CANTIDAD SALE LA CALIDAD, CUANTO MÁS HAYA DONDE ESCOGER, MÁS POSIBILIDADES DE ENCONTRAR CALIDAD TENEMOS.

Cuando algo no va bien, depende si lo que acontece es muy, poco o levemente negativo o si por el contrario es algo realmente significativo, también aquí como vemos hace presencia la cantidad.

Cuando se trata de apegos, volvemos a recurrir a la cantidad. ¿Cuánta rutina hay en el hábito adquirido? ¿A cuánto asciende el empeño empleado? ¿Cuánta entrega hemos hecho a cuenta para lograr las dosis de felicidad que queremos?

Sería genial poder dosificar y controlar lo que pasa a dentro. Porque si no se nos cuelan cantidades ingentes en el interior de nuestra alma de la materia que elijamos y nos hacen pesar tanto que no podemos con ello.

EL AMOR ES UN SENTIMIENTO TAN RÁPIDO QUE CUANDO LOGRA DESLIZARSE POR EL BORDE DEL CORAZÓN YA ESTÁ DENTRO SIN REMEDIO.

Y siempre que manejemos afectos profundos, con nuestros seres queridos, debemos preguntarnos:

¿QUÉ CANTIDAD ADMITIMOS PARA NO AHOGARNOS, DESDE LA PRUDENCIA?

¿Podemos poner límites al sentimiento? ¿Hay posibilidad de controlar la emoción? ¿Sería posible poner un stop cuando vamos cayendo por el tobogán del desconcierto? Difícil, sin duda. Pero necesario para no perecer en ello.

La mayoría de las veces, los mayores dolores proceden de los afectos. Ni que decir tiene que lo que más nos duele llega siempre de los más cercanos, de las personas de valor para nosotros. Entonces, la traición, la mentira o el engaño pueden introducirse en el corazón como un auténtico veneno que nos destruye la vida. Y si se repite, si la cantidad del veneno aumenta, nos mata.

POSIBLEMENTE, TENGAMOS QUE DOSIFICAR LO QUE SENTIMOS COMO LO HACEMOS CON LA SAL, EL AZÚCAR, LAS GRASAS, LOS DULCES, LOS PANES Y TODO AQUELLO QUE NOS GUSTE SI NO QUEREMOS QUE EL GOCE SE CONVIERTA EN NUESTRA DESGRACIA.

ALGO QUE SIEMPRE HE INTUIDO, NO SE A USTEDES QUE LES PARECERÁ, ES QUE CREO QUE EL NO TENER LÍMITE, NOS LIMITA. QUE EL DAR RIENDA SUELTA A NUESTRAS PASIONES, NOS ENCASILLA. QUE ENREDARNOS EN LO QUE NOS ENCANTA, NOS ACABA TRAGANDO.

LA TAN NOMBRADA FRASE “CARPE DÍEM”…TAL VEZ NO TENGA TODA LA RAZÓN, PORQUE DESPUÉS DE UN DÍA…VIENE OTRO Y OTRO Y OTRO …...


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