C.E.

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lunes, 12 de junio de 2017

IMPEDIR QUE EL MIEDO NOS DOMINE

EL SER HUMANO SOLO PUEDE EXPERIMENTAR DOS EMOCIONES EL AMOR Y EL MIEDO. EL AMOR ES UNA ENERGÍA EXPANSIVA DE PLENITUD, EL MIEDO POSEE UNA ENERGÍA QUE NOS PARALIZA A NIVEL MENTAL Y EMOCIONAL.

Hay miedos de muchas clases y a muchas cosas, a la pérdida de un ser querido, al abandono, al futuro, a no dar la talla, a la soledad, al desamor y el peor de todos tener miedo al miedo.

Necesariamente debemos hacer pausas. Refrenarse es la única forma de hacerse amigo de uno mismo. Damos vueltas en círculo cuando abrimos el baúl donde guardamos nuestra ira. Levantamos olas inmensas para llenar un pequeño lago. Quemamos mucha pólvora para un mínimo fuego.

En ocasiones, nuestra ansiedad por solucionar todo muy rápido, no nos deja controlar las situaciones; sobre todo las internas. El miedo “a”… nos impide una visión clara y un comportamiento sereno para hacer lo correcto.

Si logramos pararnos, por debajo de todo hay algo muy suave y compasivo deseoso de manifestarse.

¿CÓMO PODEMOS CONTROLAR EL MIEDO?, ¿CUÁL ES LA CLAVE PARA ELLO? 

Sencillamente, no haciendo lo que el miedo nos dice que hagamos, en las ocasiones que a lo largo de la vida viene con intenciones de instalarse en nosotros, plantémosle cara, eso sí escuchemos lo que nos quiera decir atentamente, porque alguna enseñanza nos aportara, pero lo que no debemos hacer nunca es dejar que él tome las decisiones por nosotros.

LA MEJOR FORMA DE COMBATIR EL MIEDO ES “CON CONOCIMIENTO” SI ANALIZAMOS EN PROFUNDIDAD LO QUE ES EL MIEDO, NOS DAMOS CUENTA QUE EN ESENCIA ES “DESCONOCIMIENTO” TEMEMOS AQUELLO QUE DESCONOCEMOS, NADA DA MÁS MIEDO QUE LO DESCONOCIDO.

Pero la realidad es que en la gran mayoría de ocasiones nuestros miedos nos pueden. Hablamos rápido, pensamos confusamente, sobredimensionamos lo que tememos, nos ajustamos a la talla de nuestros fantasmas y nos convertimos en nuestros defectos. 

Aprender a serenarse en medio de las dificultades que la vida nos plantea a diario, pasa por respirar profundo, dar espacio al miedo, dejarle que se diluya en un amplio cielo o un ancho mar…respirar; inspirar, exhalar… y después sentir en lo más profundo que “no pasa nada”, que “no estamos solos” y que siempre nos tendremos a nosotros mismos.

NOS GUSTE O NO RECONOZCAMOS QUE SOMOS NOSOTROS QUIENES LE DAMOS O QUITAMOS PODER AL MIEDO…….POR ESO ES IMPORTANTE RECORDAR QUE SI NO ESCUCHAMOS AL MIEDO, NO TENDRÁ NINGÚN PODER SOBRE NOSOTROS.


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