C.E.

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jueves, 13 de abril de 2017

SUFRIR EN SILENCIO… NO AYUDA Y NO ES RECOMENDABLE

UNA GRAN MAYORÍA DE SERES HUMANOS LO HACEMOS, NOS ESCONDEMOS EN LOS INTRINCADOS LABERINTOS DE NUESTRO INTERIOR PARA SUFRIR EN SOLEDAD, CALLADAMENTE Y SIN QUE NADIE LO NOTE. APARENTAMOS UNA RESISTENCIA A PRUEBA DE TODO Y FINGIMOS QUE NO PASA NADA, MIENTRAS EN NUESTRO INTERIOR SE LIBRAN BATALLAS QUE NOS ACABARAN DESTRUYENDO.

Y el resultado de este procedes nos lleva a unas consecuencias que son previsibles, pero no las queremos ver y sucede, que un día sin más, explotamos y nos rompemos.

Los seres humanos somos seres nacidos para vivir en sociedad, y sin embargo la mayoría elegimos sufrir de forma anónima, solitaria. Preferimos compartir las risas, los buenos momentos y nos aferramos a las rutinas del día a día con quienes nos rodean porque es así como conseguimos tener cierta sensación de control. Como si nada pasara, como si nada estuviera destruyendo nuestros procesos emocionales más profundos.

“HACE FALTA MÁS VALOR PARA AFRONTAR EL SUFRIMIENTO QUE PARA MORIR”

Todos los trabajos de investigación de los últimos 10 años en la especialidad del comportamiento humano y sobre todo en la inteligencia emocional, en sus conclusiones expresan que el trauma y el silencio casi siempre van de la mano. No es fácil poner en voz alta aquello que nos duele, por dos razones muy concretas:

1.- EL TEMOR DE SER JUZGADOS POR LOS DEMÁS.

2.- EL MOSTRAR NUESTRA DEBILIDAD Y VULNERABILIDAD A LOS DEMÁS.

Porque el prototipo que se sirve de referencia en estos tiempos son las personalidades fuertes, las que pueden con todo, las que no se quejan y demuestran eficacia, optimismo y seguridad personal.

Lo cual nos lleva a otra dolorosa conclusión, en el momento actual en que vivimos, el sufrimiento sigue siendo un estigma. Lo cual explica, por qué hay tantas personas con depresión y por qué a día de hoy los suicidios entre personas jóvenes alcanzan tasas preocupantes. 

Como hemos dicho, sufrir en silencio, es un gran error, porque si no manifestamos las causas de nuestro sufrimiento, sobre todo a los seres queridos más cercanos, estamos cerrando todas las puertas a que nos puedan ayudar a superar el o los procesos por los que estamos pasando.

TENGAN EN CUENTA ALGO MUY IMPORTANTE LOS SERES QUERIDOS QUE NOS RODEAN “NO SON ADIVINOS” QUE QUIERE DECIR ESTO QUE SI NO VERBALIZAMOS LO QUE NOS OCURRE, NO PUEDEN SABERLO Y APOYARNOS.

Una de las claves que evita muchísimos sufrimientos “es querernos más” y querernos más implica compartir, lo bueno y lo que no es tan bueno. Esta actitud abre una puerta que posibilita afrontar lo que nos duele profundamente en compañía. 

Lo dice claramente esa frase de gran sabiduría: 

“EL DOLOR COMPARTIDO ES LA MITAD DEL DOLOR Y LA FELICIDAD COMPARTIDA, ES EL DOBLE DE FELICIDAD”.

Las consecuencias de sufrir en silencio son sumamente graves, enumerare alguna de ellas, porque saberlas, nos ayudara a evitar dicho sufrimiento.

LA PRIMERA CONSECUENCIA y más importante, es que sufrir en silencio lo único que hace es prolongar innecesariamente dicho sufrimiento

LA SEGUNDA CONSECUENCIA es que nos llenaremos de pensamientos negativos, con el riesgo de enfermedades serias, como ya hemos explicado en otros artículos.

LA TERCERA CONSECUENCIA nos llevara a perder sociabilidad, el contacto con los demás nos resultara incomodo e incluso lo rechazaremos.

LA CUARTA CONSECUENCIA como resultado de no pedir ayuda, hará que la solución o soluciones, serán mucho más costosas a nivel emocional. 


Nosotros mismos perpetuaremos el estigma. El no dar el paso, el negarnos a solicitar la atención de un profesional o de verbalizar lo que nos sucede a alguien de confianza, retroalimenta aún más la idea de que los traumas y el sufrimiento van de la mano del silencio. Y nosotros mismos estaremos perpetuando el sufrimiento.

LA CONSECUENCIA MÁS GRAVE que uno mismo no es capaz de apreciar, no es otra que tomar conciencia que el sufrimiento nos cambia. 

Transforma nuestra personalidad, convirtiéndonos en otra persona. Dejando de ser nosotros mismos, como digo lo más grave donde nos lleva el sufrir en silencio. 

COMPARTIR NUESTRO SUFRIMIENTO CON QUIEN CADA UNO DECIDA, ES LA MEJOR FORMA DE PONER REMEDIO, PARA CONSEGUIR PRIMERO NO AUTO-SABOTEARNOS Y SEGUNDO NO ALEJARNOS TANTO DE NOSOTROS, QUE NOS DEJEMOS DE QUERER...

NADIE SE MERECE SUFRIR EN SILENCIO, ASÍ QUE PONGÁMONOS MANOS A LA OBRA, SALGAMOS DE NUESTRA SOLEDAD NO ELEGIDA Y VOLVAMOS A SER NOSOTROS MISMOS, QUE COMO SIEMPRE LES DIGO, PUESTOS A SER SOLO PODEMOS SER ESO, “NOSOTROS MISMOS” PORQUE TODOS LOS DEMÁS LUGARES ESTÁN OCUPADOS.


1 comentario:

  1. Magnífico, felicidades por tan excelente reflexión, gracias por compartir :-)

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