C.E.

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viernes, 17 de febrero de 2017

NO SER AGRADECIDO PERJUDICA LA SALUD DEL ALMA

UNO DEBE SER SIEMPRE AGRADECIDO, MIREMOS TODO COMO UN REGALO, DESDE LA VIDA MISMA HASTA LOS PEQUEÑOS DETALLES QUE LA COMPONEN.

Hay muchas personas que por un motivo u otro siempre están de mal humor y no agradecen nada de lo que hay en su vida de bueno, simplemente porque son incapaces de verlo.

Sin saber muy bien porque en algunas fases de nuestra vida nos sumergimos en océanos de negatividad, que funcionan como una venda, que no nos dejan ver la belleza, la hermosura que la vida nos muestra cada día.

Muchas veces el ser humano no es consciente de todo lo bueno que tiene en la vida y bastaría solamente para darse cuenta de ello, hacer un simple ejercicio, confeccionar una lista de todas las cosas buenas que tiene en su vida y nos sorprenderíamos al ver como la gran mayoría de veces a pesar de tener muchas cosas buenas, solo vemos las que no son ton buenas y nos pasamos la vida quejándonos.

No me cuesta nada decir “gracias” y no solo debemos ser agradecidos, sino además debemos valorar siempre lo que los demás hacen, lo cotidiano es resaltar los errores y nunca o casi nunca valoramos y agradecemos lo bueno que habitualmente es más que lo menos bueno.

Conviene tener en cuenta que a nuestro lado, conviven personas que no sienten el mínimo atisbo de agradecimiento; no lo viven como respuesta a lo que reciben ni lo quieren ejercer como réplica de equilibrio a lo que otros les entregan. Simplemente debemos respetar su postura y su proceso.

Debería entender a estas personas desde su propia biografía, pero aún reconozco que me duele su comportamiento y me cuesta entenderlo. No concibo cómo sus ojos no ven, ni su cabeza no entiende y lo peor, cómo su corazón no sincroniza con nada ni con nadie; ni con lo propio.

Yo siempre confió en las personas con las que inter actuó, confió en que dan lo mejor de sí mismas y lo hacen todo lo mejor que pueden dentro de sus posibilidades y eso es digno de agradecer.

Si lograse comprenderlo no sentiría el malestar que me asalta cuando veo esas actitudes, porque me gustaría ponerme en su lugar y poderles inculcar la facilidad para ser agradecidos.

NO ME QUEDA MÁS QUE RECURRIR A LA PACIENCIA. Y ESO SÍ, A REIVINDICAR ANTE MÍ MISMO LA SATISFACCIÓN DE VERME CAPAZ DE EJERCER CON SUMO AGRADO UN SENTIMIENTO QUE CONSTRUYE Y SUMA EN VEZ RESTAR Y DISTANCIAR.

ME SIENTO GENIAL CUANDO AGRADEZCO PORQUE ESO SIGNIFICA QUE ANTES HE RECIBIDO LO SUFICIENTE COMO PARA QUE ESA DISPOSICIÓN EN MI SEA FÁCIL Y AGRADABLE.

PROBEMOS A AGRADECER MÁS Y A EXIGIR MENOS Y SI HEMOS DE EXIGIR A ALGUIEN QUE SEA A NOSOTROS MISMOS.


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